Educar para una nueva sociedad: Razón, Verdad y Esperanza

EL MODELO ANTROPOLÓGICO DE LA EDUCACIÓN EN FAMILIA 1 Graciano Gonzalez R. Arnaiz, Ph.D. Abordar la relación entre familia y educación no es nada fácil. Hay muchos tipos de familia y hay una enorme diversidad de métodos o de modelos educativos. Además, el creciente pluralismo moral de la sociedad actual nos lleva a ser prudentes a la hora de proponer un modelo de educación como clave de bóveda –o concepto fundamental– para explicitar la ineludible relación entre educación y familia. Pues lo que prioritariamente se comparte en esta relación son valores. De ahí que la pregunta que enmarca toda esta aportación sea ¿cómo debería educar la familia para el alumbramiento de una nueva sociedad? Por otra parte, el estatus público que comparten tanto la educación como la familia, como lo pone de relieve el propio rótulo del Congreso –Educar para una nueva sociedad– hacen que la relación que se pueda establecer entre ellas requiera de un ‘espacio moral’ limpio de intromisiones doctrinarias. Pues la primera tarea que asume la familia como ámbito privilegiado de educación es la transmisión y configuración de un modelo de ser y de estar en la realidad que no tiene otro objetivo que el de hacernos llegar a ser hombres y mujeres de bien; hacernos llegar a ser personas que aspiran a vivir con otros en instituciones justas como trasunto de un mundo más humano y mejor. 1 Esta propuesta aparece en todo su desarrollo en nuestro trabajo G. González R. Arnaiz (2005). Enseñar a mirar. Propuestas para una educación en familia. Ed. San Pablo, Madrid.

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