Actas del IV Congreso Internacional de Mística

100 actas del iv congreso internacional de literatura mística belga Beatriz de Nazaret (siglo XIII) en su Seven Manieren van Minne (5, 40-49).7 Pero la textualización teresiana de esta “operación de amor” y su visualización concomitante como imagen sacra, con toda la cargazón erótica que entrañan, rebasan con celeridad los confines de España como acicate de creatividad estética, sobre todo a raíz de su celebrada canonización por Gregorio XV el 12 de marzo de 1622 junto con San Ignacio de Loyola, San Francisco Javier, San Felipe Neri y San Isidro Labrador. Lope de Vega por el lado literario se une a esta tradición en fechas tempranas con un soneto exquisito, de los más hermosos que haya inspirado esta experiencia en el Siglo de Oro español.8 Los festejos madrileños por la beatificación de Santa Teresa en 1614 y por la elevación a los altares de los cinco santos en 1622 encuadran un periodo intenso de introspección religiosa que alientan su fervor teresiano,9 dejando huellas tanto en su 7 “Ende so dunct hare, dat har adren ontplucken, ende hare bloet verwalt, ende hare march verswijnt, ende hare been vercrencken, ende hare borst verbrent, ende hare kele verdroget, so dat hare anscijn ende al har ede gevuelen der hitten van binnen, ende des orwoeds van minnen. Si geveult oec die wile, dat een gescutte geet dicwile dor hat herte toter kelende vort toten hersenen, also of si har sins gemissen soude” (“Es para el alma como si sus venas reventasen, se derramase su sangre, su tuétano se agostara, sus huesos se ablandaran, ardiera su corazón y su garganta se resecase, de forma tal que su rostro y sus miembros pudieran percibir ese calor interior y esa es la locura del amor. En ese instante, ella siente una flecha que atraviesa su corazón hasta llegarle a la garganta y más allá al cerebro, como si fuera a enloquecer” —traducción mía)— cf. Reypens y Van Mierlo (1926: 20). 8 Entrambasaguas lo describe, sin reservas, como un “soneto extraordinario, muy por encima de todos los demás y uno de los mejores de Lope, y sin duda lo mejor que salió de su pluma dedicado a Santa Teresa de Jesús” (1963: 392). Análisis detallado del soneto en Entrambasaguas (1963: 392-395), análisis que, de nuevo, plagia casi verbatim Elizalde Armendáriz (1984: 429-431). Véase también el análisis de Andueza (1983) en un estudio comparativo con otro soneto sobre la transverberación del poeta mejicano Rubén Bonifaz Nuño. 9 Sobre la crisis religiosa de Lope y los frutos literarios que entraña en lo que atañe a Teresa, Entrambasaguas (1963: 387-390). Sobre el papel de Lope en estos festejos desde el ángulo teresiano, véanse tambien a Entrambasaguas (1967), Manero Sorolla (1999) y el ensayo de Abraham Madroñal incluido en este volumen (“Lope y los procesos de beatificación y canonización”).

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