Actas del IV Congreso Internacional de Mística

102 actas del iv congreso internacional de literatura mística Hijo y Patrón San Isidro (Madrid: Viuda de Alonso Martín, 1622),12 y vuelve a despuntar entre sus más logrados en la secuencia de sonetos en honor de la santa publicados en sus Triunfos divinos en 1625.13 Nos cuenta Lope mismo en la Relación de 1622 que se inspiró para el poema en una imagen de la santa como escritora, coronada de flores, pluma en mano, y empotrada, a su vez, en una fuente artificial erigida por los Carmelitas descalzos en su claustro conventual para la ocasión.14 He aquí el texto del poema: Herida vais del Serafín, Teresa corred al agua, cierva blanca y parda, mas la fuente de agua que os aguarda,15 también es fuego, y de abrasar no cesa. 12 Puede verse en la reimpresión de la Relación en el volumen XII de la Colección de las obras sueltas de D. Frey Lope Félix de Vega Carpio (Madrid: Antonio de Sancha, 1778), p. LXXII. 13 Su soneto a la transverberación (A la herida del serafín con el dardo) es el poema 36 en la transcripción de Carreño de los Triunfos divinos (2004: 143 – 144). 14 Citamos según la reproducción del texto en el volumen XII de la Colección de obras sueltas de 1777 antes citada, pp. LXX – LXXII: “Tocaron sus días, que fueron los últimos, a los venerables Padres Carmelitas Descalzos, cuyo claustro fue Paraíso, su templo cielo, su adorno y sus luces admiración de los ojos, y entre muchas grandezas de su fiesta, que no cubrirá jamás tiempo ni olvido, es digna de memoria una fuente en un cuerpo de architectura, que imitaba el mármol, cuyos bien proporcionados miembros remataba la imagen de la Santa Madre coronada de flores. Los quatro lienzos del edificio acompañaban las quatro partes del mundo, y de todas vertían tanta copia de agua, que le comunicaba la altura de una torre, que no es posible encarecer sin versos tan hermosa máquina, y la de un castillo de fuego con un gigante, que con serlo se movía a todas partes ligeramente. Fue de Juan de Piña, cuyo entendimiento, por mucho que le celebre, siempre dice mi amor que quedo corto: Desta fuente cristalina es tal el arte y belleza, que ignora naturaleza por las venas que camina: fábrica tan peregrina fue peregrino desvelo, que subir cristal al cielo, de ingenio gigante empresa, solo pudiera TERESA por las cumbres del Carmelo. Y a este propósito, y tener la Santa en la mano aquella mysteriosa pluma, pincel divino de tan soberanas ideas, y conceptos, y estar en lo alto de la fuente, escribí este Epigrama ...” (sigue a continuación el soneto de Lope a la transverberación). Suponemos que estos carmelitas descalzos fueron los frailes del Convento madrileño de San Hermenegildo donde Lope celebrara su primera misa el 24 de mayo de 1614 y en donde también se dieran las justas poéticas por la beatificación de Teresa poco después en ese mismo año. 15 Así reza el verso en la Relación de 1622. Al reimprimirlo en los Triunfos divinos Lope sustituyó mas con que (que la fuente de vida que os aguarda). Concuerdo, sin embargo, con Entrambasaguas (1963: 391, n. 21): “Sin duda, el sentido adquiere más fuerza, pero en cambio se reitera la palabra en el mismo verso, con evidente cacofonía.”

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