Actas del IV Congreso Internacional de Mística

109 Deléxtasisalajedrezenlamísticaespañola:dosimágenesdeSantaTeresa,conunguiñoaLopedeVega descrita con imágenes del ajedrez ya gozaba, por ejemplo, de amplios precursores premodernos en la literatura mística cristiana, y también los tenía en la tradición islámica, sobre todo en el sufismo persa —Rumi mostró una afición particular por la imaginería ajedrecística— aunque no tanto en el judaísmo (pese a sus referencias fugaces en Rashi, Abraham ibn Ezra, Halevi y Maimónides).27 Lope de Vega mismo nos da un ejemplo precioso en el ámbito de las letras áureas con el soneto que le dedica a San Roque en sus Rimas sacras (LXXI) —un poema alegórico centrado en la bisemia de Roque como nombre de pila del santo y antigua designación de la torre del ajedrez:28 ¡Jaque de aquí con este santo Roque, peste crüel, que quiere Dios que aplaque este bordón con su divino “jaque” todo peligro que a los hombres toque: y que las piezas del contrario apoque, y el alma, dama en el postrero escaque, libre de tretas y peligros saque cualquiera que su nombre santo invoque! Procura el negro alfil que el hombre peque y con sus tretas ya le pone a pique, porque de la piedad la oliva seque; mas Roque hace que el bordón se aplique a la espada de Dios, y el rigor trueque, y que su cruz a Cristo signifique. 27 La importancia del ajedrez en la cultura del ocio cortesano en el mundo islámico marca las literaturas de esta gran civilización. Véase, por ejemplo, la preponderancia de imágenes ajedrecísticas en la literatura persa, tanto secular como religiosa, catalogadas por Annemarie Schimmel (1992: 287-289). La cosecha por el lado judío es menos abundante. Rashi en el siglo XI identifica la referencia a un juego llamado nardeshir en BT Ketuvot 61b con el ajedrez (que designa en la‘az como escaque), si bien discrepan otros lexicógrafos hebreos contemporáneos. Ya en la España medieval, hay un famoso poema sobre el ajedrez (en hebreo shaḥmat) atribuido a Abraham ibn Ezra (Schirmann 1960: 1:585-587, poema 259; versión inglesa en Cole 2007: 179-181), menciones fugaces del juego en Yehudah Haleví (al-šaṭranj en Kuzarí 5 [texto judeoárabe en Baneth 1977: 224]) y Maimónides (comentario a la Mishná Sanhedrín 2.3), y otro escrito sobre el ajedrez (melitsa tsaḥa ‘al tseḥoq ha-šaq) compuesto a más tardar para el siglo XV por un tal Bonsenyor ibn Yaḥya, con una editio princeps en Mantua (1557). Véase a Keats (1995). 28 Carreño y Sánchez Jiménez (2006: 225-226, no. [75] / LXXI). Como señalan los editores en sus notas al poema, el concepto ajedrecístico que sirve de base al soneto se daba ya en los Conceptos espirituales y morales de Alonso de Ledesma. del éxtasis al ajedrez en la mística española: dos imágenes...

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