11 mensajedelpresidentedelapontificiauniversidadcatolicadepuertorico han acompañado en otros congresos, ¡qué bueno es tenerlos de vuelta en su casa! Anoche, en la apertura de la exposición de arte del Prof. José Sanabria, que nos acompaña aquí en esta mañana, le dije a alguno de ustedes, allí presentes, que han venido de lejanas tierras y cercanas tierras también; como discípulos misioneros han venido aquí a compartir su experiencia. Escucharemos presentaciones extraordinarias sobre mística, estoy seguro que sí, así han sido los otros congresos; pero para mí, lo más importante es que ustedes han venido como discípulos misioneros a compartir su experiencia, su testimonio de vida, su encuentro con la Trinidad, la que, a su vez, ha salido a su encuentro. Escucharemos testimonios de las experiencias de aquellos que han experimentado el Misterio, que han intimado con el Dios fiel que se hace presente en nuestra historia, presente como Padre, presente como hermano Jesucristo y presente como Espíritu Santo, consolador y vivificador. Ustedes, ponentes, que se han encontrado con Él, nos traen durante estos dos días su aliento: muchas gracias por hacerlo. Yo estudié una disciplina académica muy alejada del mundo de la Filosofía y de la Teología: una licenciatura en Matemáticas y Estadísticas y estudios graduados en Métodos Cuantitativos y Análisis Decisional, muy distantes de lo que hoy y mañana escucharemos aquí. Por eso, les digo lo siguiente, al reflexionar sobre lo que viviremos. Recordé la cita de San Pablo en Filipenses 2:12-16 y cito: “por tanto amados míos, como siempre han obedecido, no como en mi presencia solamente, sino mucho más ahora en mi ausencia, ocúpense de su salvación con temor y temblor, porque Dios es el que en ustedes produce así el querer como el hacer, por su buena voluntad”. Este Congreso nos hablará sobre cómo es posible, en algunas personas con mayor grado, experimentar el misterio inefable y, ante esa posibilidad, al igual que cuando reflexiono sobre la Salvación, les confieso a ustedes, queridos hermanos, que me acerco con temor y temblor. Nos decía la muy querida Dra. Luce López-Baralt, el sábado pasado, en una entrevista en el programa Reporteros de la Fe, que tuve la oportunidad de compartir con ella, hablando sobre este Congreso, lo siguiente: en los últimos años, decía, el significado del vocablo místico ha sufrido alteraciones a través del tiempo y, como leemos en un diccionario de la mística: “[…] porque si todo es mística, nada es mística”. Como decía la doctora López-Baralt, con entusiasmo, […] “mejor es hablar de sentirse inspirado o invadido por la Divinidad, pero no de mística”. Y aquí me surge la inquietante pregunta: ¿es posible experimentar el Misterio en mensaje del presidente de la pucpr
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