Actas del IV Congreso Internacional de Mística

148 actas del iv congreso internacional de literatura mística 1.1 insuficiencia y transgresividad del lenguaje Así pues, si se comparan los diversos fenómenos místicos, tanto en las religiones como en las formas no religiosas de mística (por ejemplo, en Plotino), hay una serie de elementos observables, entre los que destaca un peculiar empleo del lenguaje. A pesar de que se trate de una experiencia inefable, los místicos han buscado hablar de ella, recurriendo a gran variedad de géneros literarios, como la poesía, los relatos autobiográficos, etc., conscientes de la enorme dificultad de la tarea por la inadecuación del lenguaje. De ahí que se sirvan de metáforas e imágenes diversas, con un estilo hiperbólico, lleno de superlativos, y el empleo frecuente de paradojas, oxímoron, y todo tipo de recursos retóricos para forzar al lenguaje a ir más allá de su sentido habitual. Esta dimensión de transgresividad en la manera de expresarse aparece también en los escritos eckhartianos, tanto en sus comentarios latinos a la Escritura, como en sus sermones y tratados en la lengua del pueblo, aún poco precisa (el alto alemán medio), y en el bello poema que se le atribuye: el Granum sinapis. Eckhart no duda en emplear formulaciones paradójicas e hiperbólicas, que en ocasiones parecen provocativas y pueden llegar a desconcertar6. Él mismo advierte que sus palabras “pueden parecer a primera vista monstruosas, dudosas o falsas; pero no será así si se tratan con mayor agudeza o estudio” (Prol. gen. n. 7, LW I: 25). Recuerda además que “lo nuevo y lo raro ofrecen al espíritu un estímulo más agradable que lo habitual, aunque lo habitual tenga mayor valor e importancia” (Prol. gen. n. 2, LW I: 21). Con frecuencia contradice sus propias afirmaciones, como en su Sermón alemán 2: “algunas veces he dicho..., pero ahora digo que no es ni esto ni lo otro” (Eckhart 2011: 66). Está convencido de la insuficiencia del lenguaje y recuerda que todo aquello que decimos acerca de Dios con nuestras categorías no deja de ser una aproximación y, en realidad, ha de ser negado, pues Él está por encima de todo ello. Es decir, Eckhart asume la denominada teología negativa y la explica en su Sermón alemán 20b: Dios no tiene nombre. Dice un maestro pagano [Liber de causis prop. 6] que no hay lengua capaz de pronunciar una palabra acertada sobre Dios a causa de la eminencia y limpidez de 6 Por ejemplo, al hablar del nacimiento de Dios en lo más íntimo del espíritu señala “aquí Dios es mi fondo y el fondo de Dios es mi fondo” Sermón 5b (Eckhart 2011: 72). O también dice que “el ojo con el cual veo a Dios, es el mismo ojo con el cual me ve Dios; mi ojo y el de Dios son un solo ojo y una sola visión y un solo conocer y un solo amar” Sermón 12 (Eckhart 2013: 364).

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