Actas del IV Congreso Internacional de Mística

151 laexperienciamística,experienciadeunidad,segúnelmaestroeckhart“.deja dios erdiosenti”(sermón5b) 2. presencia divina en todo y en cada uno Aunque el Dominico alemán no hable en primera persona de su experiencia de Dios, sus escritos están imbuidos de la profunda convicción de la presencia divina en todo lo creado y, especialmente, en lo más hondo del ser humano. Y lo va a explicar de múltiples maneras, desde sus nociones filosóficas y teológicas, apoyándose en la Escritura, en los Padres, pero también en la naturaleza y en los filósofos (especialmente en Aristóteles y sus comentaristas), ya que sostiene que hay una única verdad7. Eckhart asume una serie de principios que se consideraban “naturales”, como el hecho de que “lo más bajo de lo superior comprehende en sí, por naturaleza, lo más alto de lo inferior y, en consecuencia, todo lo de los inferiores” (In Ioh. n. 139). Siguiendo el Liber de causis (prop. 21), sostiene que “el primero es rico por sí y fluye en todas las cosas” (In Ioh. n. 88). De ahí que Dios, causa primera, fluye en lo causado, y lo ilumina todo, dando el ser, pues “toda perfección, principalmente el ser, es luz” (In Ioh. n. 94; De causis prop. 6). Destaca además la absoluta trascendencia de Dios y la imposibilidad de aprehenderlo a través de la razón, de definirlo y nombrarlo (teología negativa), como ya hemos señalado. Sin embargo, precisamente por su eminencia e infinitud, nada puede limitar a Dios: es absolutamente ‘uno’ e indistinto de todo. El Maestro alemán reflexiona acerca de esta paradójica cuestión en su Comentario al Libro de la Sabiduría, y precisa que “Dios está totalmente dentro de toda cosa y totalmente fuera de toda cosa”8. Así pues, como “Dios es indistinto”, es decir, inmanente, “el alma ama ser indistinta, esto es, ser uno y llegar a ser uno con Dios”9. 7 Eckhart llega a afirmar que: “lo que es verdadero en el ser o en el conocer procede de una sola fuente y de una sola raíz, tanto en la Escritura como en la naturaleza. […] Entonces lo que enseñan Moisés, Cristo y el Filósofo [Aristóteles] es lo mismo y sólo difiere en cuanto al modo, o sea, como lo creíble [Moisés], lo probable o verosímil [el Filósofo] y la verdad [Cristo]” In Ioh. n. 185 (LW III: 155). Este texto y los siguientes del Comentario al evangelio de Juan están tomados de la traducción, en preparación, de Marta Daneri y colaboradores. 8 Eckhart, In Sap. n. 135 (LW II: 473) “deus sic totus est in quolibet, quod totus est extra quodlibet”. Despliega su pensamiento sobre la unidad e indistinción de Dios, especialmente en In Sap n. 144-155. Hemos abordado ampliamente el tema de Dios en Eckhart, con la bibliografía correspondiente, en Bara 2015: 101-145. 9 Eckhart, In Sap. n. 282 (LW II: 614-615) “Deus autem indistinctus est, et anima amat indistingui, id est unum esse et fieri cum deo”. la experiencia mística, experiencia de unidad, según el maestro...

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