Actas del IV Congreso Internacional de Mística

152 actas del iv congreso internacional de literatura mística Eckhart profundiza también en el hecho de que el ser humano ha sido creado a imagen y semejanza de Dios; y subraya que “el alma es imagen de Dios porque es capaz de Dios, como dice Agustín” (In Ioh. n. 610, LW III: 532). Y siguiendo la explicación de la parábola del sembrador, en Lc 8,11, considera que “la semilla es el Verbo de Dios” (In Ioh. n. 4, LW III: 5), esto es, la presencia de Dios en el alma (In Exod. n. 209, LW II: 176). Cabe recordar que la versión latina de la Vulgata decía “semen est verbum dei”; Eckhart entiende, como muchos Padres de la Iglesia, que verbum dei se refiere aquí al Hijo, al Verbo, y no únicamente a las palabras de Dios. El Maestro alemán designa nuestro ámbito de receptividad de diversas maneras: fondo del alma, cima del alma, intelecto, razón superior, chispa, castillo o ciudadela del alma, esencia del alma, algo en el alma… Cabe recordar que no se trata propiamente de un lugar, sino de una dinámica (Haas 2002: 62) y, en realidad, es innombrable, como lo es Dios. Así lo describe en el Sermón alemán 2: Algunas veces he dicho que en el espíritu hay una única potencia y sólo ella es libre. A veces he dicho que es una custodia del espíritu; otras he dicho que es una luz del espíritu y otras veces que es una centella. Pero ahora digo que no es ni esto ni lo otro, y sin embargo es algo que está por encima de esto y lo otro y por encima de lo que el cielo lo está sobre la tierra. [...] Está libre de todo nombre y desnuda de toda forma, totalmente vacía y libre, como vacío y libre es Dios en sí mismo. [...] En esta misma potencia […] Dios se halla dentro, floreciendo y reverdeciendo con toda su deidad. (Eckhart 2011: 45). En algunas ocasiones, como en el Sermón alemán 11 (Eckhart 2013: 354) o en el Libro de las Parábolas del Génesis n. 141, (LW I: 609), menciona de tres tipos de conocimiento o tres facultades: una sensitiva, otra racional y, la última, aquella que aprehende la acción divina: la cima del intelecto; otra manera de designar el fondo del alma. Cabe precisar, sin embargo, que la presencia divina en el alma no significa que ésta deje de ser creada. Así lo puntualiza el Maestro alemán: “Dios está en el alma con su naturaleza, con su ser y su Deidad, y sin embargo no es el alma. Este reflejo del alma en Dios es Dios, y sin embargo ella es lo que es”10. 10 Eckhart Pr. 109 (DW IV: 771) “Got ist in der sêle mit sîner nature und mit sînem wesene und mit sîner gotheit. Und er enist doch niht diu sêle”.

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