167 pesentacióndellibro:lasgeofaníasteofánicasdeángelgarcíagaleano también los penetra, los asciende y los desciende, los peregrina y se pierde en sus antigüedades laberínticas. En todos los casos, estas estructuras venerables y estos paisajes mayestáticos le detonan al poeta urgentes preguntas al universo. Esto nos lleva enseguida al título del poemario: Geofanías. Se trata de un espléndido neologismo que el autor acuña para señalarnos que estos espacios geográficos anclados en el tiempo lo catapultan hacia conocimientos más altos en el orden del espíritu. El neologismo “geofanía” evoca la voz “epifanía’, palabra de origen griego (epiphaneia) que significa, literalmente, “mostrarse” o “aparecer por encima” y también apunta a la voz “teofanía”, que apela a la Divinidad que se revela hierofánicamente al ser humano a través de lo creado. Para Ángel, es precisamente la creación —“Geo” o la Tierra misma— la que nos irá develando el reverso de su condición material. De la mano de nuestro poeta cicerone entramos al mundo invisible para descubrir secretos trascendidos, pero siempre partiendo de la belleza creada. Ya con esto, el autor deja de ser un habilísimo paisajista lírico para tornarse de súbito en peregrino. O mejor: sin dejar de ser paisajista, asume su condición de auténtico homo viator que hace escuela con los arriesgados viajeros de los senderos íntimos del alma. La peregrinación, que en la Edad Media cristiana solía encaminarse a Jerusalén o Compostela, tenía como desideratum último una transformación espiritual profunda. Como recuerda Leonard Bowman2, los viajeros testimoniaban con su peregrinar escatológico que no existía ninguna ciudad estable, y que en el fondo lo que aspiraban era a alcanzar la ciudad celestial y eterna que tenían en el fondo de su alma. El viaje de los peregrinos implicaba pues una conversión interior, una alquimia espiritual. Imposible no evocar la peregrinatio animae pionera de san Agustín; el itinerarium de san Buenaventura; el viaje escatológico de la Divina Comedia de Dante, tan cercano al alma de nuestro poeta; el itinerarium sacri amoris del Blanquerna de Raimundo Lulio; el ciclo artúrico de la búsqueda del Santo Grial de las novelas de caballerías del siglo XII; los Sueños de Quevedo, entre tantos otros casos. 2 Itinerarium: the Shape of a Metaphor, en L. Bowman (ed.), Itinerarium: the Idea of Journey, Salzburgo 1985, p. 10. presentación del libro: las geofanías teofánicas de ángel...
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