44 actas del iv congreso internacional de literatura mística anotaciones, meditaciones, Semanas, puntos, ejercicios, misterios, etc.” (52). El primer preámbulo establece la terminología distintiva de Loyola y el método de meditación: la “composición hecha imaginando el lugar” que, explica Loyola: será ver en la imaginación el lugar físico donde se desarrolla aquello que quiero contemplar. Por lugar físico entiendo, por ejemplo, un templo o la montaña donde se encuentre Jesucristo o la Virgen, según el tema que desee contemplar. Cuando una contemplación o meditación trata de algo abstracto e invisible, como en el caso presente sobre los pecados, la composición será ver en la imaginación y considerar mi alma como aprisionada en este cuerpo corruptible, y todo mi yo compuesto como un exiliado en este valle [de lágrimas] entre animales brutos. Es decir, todo mi yo como compuesto de alma y cuerpo. (47, 40) Esta coreografía de las facultades se hace aún más precisa y dirigida en ejercicios posteriores, como en las instrucciones para el último ejercicio de la primera semana, una meditación sobre el infierno: (66) El Primer Punto será ver con los ojos de la imaginación los enormes fuegos y, por así decirlo, las almas dentro de los cuerpos llenos de fuego. (67) Segundo punto. En mi imaginación oiré los lamentos, los chillidos, los gritos y las blasfemias contra nuestro Señor y todos sus santos… [se siguen imaginaciones detalladas con los sentidos del olfato, gusto, y tacto] (71). El Coloquio. Mantendré un coloquio con Cristo nuestro Señor. Me acordaré de las almas que están en el infierno: Unas están allí porque no creyeron en la venida de Cristo; y otras que, aunque creyeron, no actuaron según sus mandamientos. Agruparé a estas personas en tres clases […] A partir de ahí, le daré gracias a Cristo porque, al terminar mi vida, no me ha dejado caer en ninguna de estas clases. También le daré
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