51 la actualidad de la vivencia mística (siglos xx y xxi) los psicóticos. En los estados místicos no encontramos los trastornos de pensamiento y lenguaje presentes en los trastornos relacionados con la demencia: la calidad de las relaciones personales de los místicos con su entorno y el funcionamiento razonable que manifiestan en otras áreas de su vida los distingue de los casos patológicos. Dicho esto, importa recordar que no siempre es fácil determinar que un escrito contemplativo haya sido detonado por una vivencia mística auténtica. El discurso místico se puede remedar, por lo que sólo el testimonio extra-literario del autor valida la posibilidad de que esté hablando de experiencias de primera mano. Vale recordar la “Oda a Francisco Salinas” de fray Luis de León, que se ha leído como un itinerario místico, cuando en el fondo constituye la celebración de un instante estético en cúspide que hoy asociaríamos con el célebre “Síndrome de Stendhal” o “Síndrome de Florencia”. La psiquiatra Graziella Magherini4 vincula esta vivencia con los síntomas súbitos —la elevación del ritmo cardíaco o el vértigo— que suscita la belleza extrema de una obra de arte o un paisaje. Este paroxismo artístico resulta semejante a la intuición del artista cuando accede a la gracia o del científico cuando exclama el legendario “¡eureka!”. Son experiencias que nos colocan en el umbral del Misterio último, pero no constituyen la experiencia mística. Lo supo bien fray Luis de León, porque al hablar de los místicos admite, apesadumbrado: “No soy uno de ellos, con dolor lo confieso”5. En estas páginas voy a reflexionar sobre la obra de místicos contemporáneos que han confesado haber experimentado la unión con el Todo. Aunque me centraré en varias figuras cimeras, debo añadir que he conversado con personas anónimas —tanto laicas como religiosas— que me han compartido su vivencia extática. Su descripción del encuentro con el Amor infinito guarda tal semejanza entre sí que corresponde a la philosophia perennis de Aldous Huxley6 y de Evelyn Underhill: “los místicos concurren de tal manera en los informes que nos dan acerca de esta Realidad, que resulta obvio que todos […] han experimentado el mismo estado espiritual”7. Y lo digo a sabiendas de que estudiosos como Barbara Kurtz advierten que “el lenguaje de los místicos no puede transcribir una experiencia sin […] mediatizarla”8. 4 Magherini 1989. 5 Fray Luis de León lo confiesa en su comentario al Cantar de los cantares (cf. Fray Luis 1957) 6 Huxley 2009. 7 Underhill 1961: 38. 8 Kurtz 1992: 32.
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