Actas del IV Congreso Internacional de Mística

70 actas del iv congreso internacional de literatura mística Gracias a experiencias armonizadoras como ésta, Hugo Mujica ha quedado “a la escucha” de las noticias sobrenaturales que el universo le ofrece. Hijo del desapego de Heidegger y de Meister Eckhart, el poeta pone sordina a su propio yo para afinar su escucha, para ver “en la presencia, el vestigio de una ausencia”68. Lo expresa de manera contundente: “El pájaro vuela/ porque él es sus alas/ no por saber que /las tiene: //c ada uno llega a sí mismo/cuando de sí mismo es/su olvido”69. Insiste en esa obliteración del ser en un haiku inédito que me regaló y que comparto con su permiso: “Solo los versos / borrados no dejan / ecos ni a nadie / nombran: // palimsesto/de silencios, /casi un poema sagrado”70. Esta ausencia de la Belleza última nos constituye en herida abierta: “No es en lo abierto / que duele una / herida // el dolor está en los bordes: en que no terminen de abrirse”. Hugo Mujica, poeta “herido de eternidad”, por hacerme eco de Bernardo Nante71, armoniza los distintos registros de la Realidad, y lo dice tersamente con otros versos inéditos que compartió conmigo: “¿Cómo decir/ que todo es luz/que la nada es siempre alba? // ¿Cómo decirlo en silencio/para escucharlo sin/sombras?”72 . Solo me resta pedirle al inmenso poeta “que le acontece volverse luz” que ponga por escrito sus vivencias místicas a fin de que podamos situar su obra dentro del contexto contemplativo que le es propio. Cumple recapitular. Mis incursiones en el campo de la mística contemporánea me han permitido verificar una vez más que la vivencia es atemporal y que no está circunscrita a ninguna época o persuasión religiosa. Ninguna fe estructurada agota el Misterio. Pese a las grandes diferencias culturales y religiosas que guardan entre sí, estos contemplativos que vengo repasando dan fe de una misma experiencia lumínica que por su inefable carácter infinito es de suyo incomunicable. Ninguno de estos testimoniantes quedó satisfecho de su “traducción” de la vivencia trascendida, pero estamos en deuda con todos ellos por su esfuerzo comunicativo. Ni la época ni la geografía determinan la misteriosa gracia innombrable que cambió sus vidas para siempre. 68 Poéticas del vacío (Madrid: Trotta, 2009 (cuarta edición), p. 53). 69 En un río todas las lluvias, s.p. porque cito por la copia que Hugo me facilitó por internet. 70 Enviado por WhatsApp el 2 de octubre de 2023. 71 “La mística como vocación humana”, en García Bazán, Francisco y otros, Aspectos de la mística (El hilo de Ariadna 6 (2008) pp. 13-21). 72 Enviado por WhatsApp el 24 de septiembre de 2023.

RkJQdWJsaXNoZXIy NzUzNTA=