Actas X Católicos y Vida Pública | Hacia la libertad en la verdad: conflictos, identidad y derechos

98 actas del x congreso católicos y vida pública La comunidad es la plataforma de la existencia humana, el mismo papa Francisco en la encíclica Fratelli tutti nos dice: [...]un ser humano está hecho de tal manera que no se realiza, no se desarrolla ni puede encontrar su plenitud, si no es en la entrega sincera de sí mismo a los demás. Ni siquiera llega a reconocer a fondo su propia verdad si no es en el encuentro con los otros: sólo me comunico realmente conmigo mismo en la medida en que me comunico con el otro. Esto explica por qué nadie puede experimentar el valor de vivir sin rostros concretos a quienes amar. (FT 87) El final de este numeral, es bellísimo y elocuente, nos saca de la indiferencia y nos pone de cara a tantos rostros hermanos, ampliando los pliegues del corazón. Más aún, el mismo Francisco deja en claro que “No puedo reducir mi vida a la relación con un pequeño grupo, ni siquiera a mi propia familia, porque es imposible entenderme sin un tejido más amplio de relaciones” (FT 89). Por tanto, dependemos unos de otros apuntando hacia un “nosotros”, que conforma el tejido social, en busca del bien común para el perfeccionamiento de cada uno de sus miembros. Solo así podremos tutelar los derechos del cuerpo social: Los derechos del hombre exigen ser tutelados no sólo singularmente, sino en su conjunto: una protección parcial de ellos equivaldría a una especie de falta de reconocimiento. Estos derechos corresponden a las exigencias de la dignidad humana y comportan, en primer lugar, la satisfacción de las necesidades esenciales —materiales y espirituales— de la persona: Tales derechos se refieren a todas las fases de la vida y en cualquier contexto político, social, económico o cultural. Son un conjunto unitario, orientado decididamente a la promoción de cada uno de los aspectos del bien de la persona y de la sociedad... La promoción integral de todas las categorías de los derechos humanos es la verdadera garantía del pleno respeto por cada uno de los derechos. Universalidad e indivisibilidad son las líneas distintivas de los derechos humanos: Son dos principios guía que exigen siempre la necesidad de arraigar los derechos humanos en las diversas culturas, así como de profundizar en su dimensión jurídica con el fin de asegurar su pleno respeto. (CDSI, 154)1 1 Compendio Doctrina Social de la Iglesia

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