Koinonía 2009-2010

5 PRESENTACIÓN “La contribución de los cristianos solo es decisiva si la inteligencia de la fe se convierte en inteligencia de la realidad, clave de juicio y de transformación” (Benedicto XVI, Discurso a los participantes en la 24ª asamblea plenaria del Pontificio Consejo para los Laicos , 21 de mayo de 2010). Con esta afirmación el Santo Padre Benedicto XVI ha sintetizado el reto que los cristianos de todos los tiempos tienen delante de sí: la fe cristiana es fruto de un encuentro que cambia el modo de ser y, por lo tanto, el modo de mirar, de juzgar y, finalmente, de actuar. Si esto vale para todo cristiano, con mayor razón define la tarea de una institución que quiera estar al servicio de una auténtica educación católica. También la Pontificia Universidad Católica de Puerto Rico se siente llamada a reflexionar periódicamente sobre su identidad y su misión para verificar cómo y cuánto en sus salones de clase “la inteligencia de la fe se convierte en inteligencia de la realidad”. Por esta razón, este número del Anuario del Instituto de Doctrina Social de la Iglesia propone en sus páginas, ante todo, la presentación de la nueva formulación de la misión de la PUCPR, a cargo del Obispo de Ponce y Gran Canciller, Mons. Félix Lázaro Martínez , Sch. P. Se trata de darse cuenta de que lo que hemos recibido es una novedad e intensidad de vida que no es solo para los cristianos sino para el bien de todo hombre y de toda sociedad. Nos lo recordó Benedicto XVI en la Caritas in Veritate, 4 : “la adhesión a los valores del cristianismo no es solo un elemento útil, sino indispensable para la construcción de una buena sociedad y un verdadero desarrollo humano integral”. La responsabilidad de un juicio a partir de la experiencia de la fe puede llevar a intervenir en situaciones particulares, como lo fue el paro general del 15 de octubre de 2009, donde la entonces presidenta de la PUCPR, profesora Marcelina Vélez de Santiago, recordó a todos que la recuperación económica de Puerto Rico no era solo una cuestión de dinero sino de “energías morales y un ímpetu ideal que no se

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