Perfil del cuidador informal del adulto mayor: un estudio comparativo entre Puerto Rico, México y Colombia

28 pontificia universidad católica de puerto rico Por otra parte, el 88% de los adultos mayores desea envejecer en su hogar (Acarón, 2012). Es en este punto en el que el cuidado del adulto mayor es asumido por un integrante de su núcleo familiar cercano, aun sin haber manifestado su deseo explícito de asumir dicho rol. La atención a la salud de las personas dependientes lo ejerce un familiar, quien a su vez, se convierte en la red de apoyo más importante. Estas personas suelen asumir la responsabilidad del cuidado de un adulto mayor dependiente sin contar con el conocimiento, habilidades, destrezas o experiencia (Flores et al., 2017). A esta persona se le conoce como el cuidador informal. Este suele ser el recurso primario que tiene el adulto mayor una vez comienza a perder la independencia y se torna en una persona que requerirá de apoyo constante (Rivas Herrera y Ostiguín Meléndez, 2011). En ocasiones, es una responsabilidad que asumen por no haber otras personas dispuestas a realizar la tarea. Generalmente, es una fémina de edad media la que se convierte en la cuidadora principal (Muñoz et al., 2019). Los cuidadores informales son facilitadores en el proceso de envejecimiento y de deterioro natural que provocan en la persona alteraciones en las capacidades físicas y mentales. Ante esta situación, atienden múltiples necesidades y retos que enfrenta el adulto mayor ante la falta de autonomía. Dentro del rol de cuidar responden a múltiples tareas que conllevan esfuerzo físico y tensiones donde su bienestar y calidad de vida se ven afectados (Gamboa y Oviedo, 2020). No obstante, continúan brindando la asistencia en tareas como: ayudar con los medicamentos, asistencia en la higiene, en la preparación de alimentos, en realizar las compras, en las tareas domésticas, en proveer actividad física, acompañamiento y brindar seguridad (Lozano, 2018). Los cuidadores principales suelen enfrentarse a un reto aún mayor, la falta de apoyo de otros familiares. La falta de apoyo es un factor determinante en la insatisfacción que resulta de la tarea de cuidar. Los recursos de apoyo resultan insuficientes y no logran responder a las necesidades que enfrenta el cuidador (Balladares et al., 2021). El cuidador informal debe enfrentar una multiplicidad de roles diariamente, así como nuevos desafíos constantes y adaptarse a cambios en los aspectos sociales, económicos y emocionales. Además, también se enfrentan a situaciones agobiantes, a la desmotivación, a problemas de salud y a un deterioro en su calidad de vida.

RkJQdWJsaXNoZXIy NzUzNTA=