Revista Huellas del Futuro | junio a julio 2026

padre Luis Jiménez. El trabajo de Jiménez ha sido clave para la publicación de los informes continentales Inteligencia artificial desde la perspectiva latinoamericana y caribeña en 2025 y ahora con el lanzamiento de Inteligencia artificial y el desarrollo humano integral, este último dedicado a la memoria de su colega jesuita recién fallecido, el padre José María Guibert. “En este segundo documento, decidimos que estuviera bien enfocado en un tema muy valioso para el pensamiento social cristiano de la Iglesia católica, que se llama el desarrollo humano integral, que lo comenzó a desarrollar el papa Pablo VI en un documento, una encíclica, Populorum Progressio, y que ha seguido desarrollándose en la Iglesia, particularmente los papas, entre ellos el papa Francisco y ahora el papa León XIV. En este documento hacemos una comparación de dos paradigmas que están tratando de orientar la inteligencia artificial; sobre todo, a partir de la Laudato si’, que es el paradigma tecnocrático. A eso, el papa Francisco llamó el paradigma tecnocrático - a una serie de ideas y de movimientos que ve la tecnología como aquello que nos va a salvar de todo problema, y que reduce al ser humano apenas a datos, a manipulación de datos y a procesamiento, como si eso solo fuera a resolver todas las dificultades del ser humano. Y lo único que valora prácticamente es la producción, el rendimiento económico, el ser sumamente productivo”, explicó. Ante este escenario, el teólogo detalló que se propone el desarrollo humano integral como respuesta a esta realidad. “Queremos proponer el desarrollo humano integral, que al ser humano Dios no lo creó de una manera estática; el ser humano es un ser dinámico y por eso Dios lo llama para crecer, no para ser superior a los demás, no para ser el mejor cuando se compare o compitiendo con los demás, esa es la perspectiva del paradigma tecnocrático, sino crecer con los otros, caminando con los otros, y desarrollar todas las capacidades y todas las destrezas que Dios nos dio. Crecer en las relaciones con los demás, interpersonales, sociales, y también las relaciones con el medio ambiente, crecer en todos esos valores positivos que distinguen la condición humana. La inteligencia artificial puede ser un extraordinario medio que me ayude a mí personalmente, pero también en mis relaciones con los demás, a ser cada vez más humano, a resolver tantos problemas que tenemos”, enfatizó. Desde la dirección de la Escuela de Teología de la PUCPR, el también ingeniero aclaró que la inteligencia artificial posee un potencial positivo incalculable si se utiliza de forma correcta, exhortando a que se le trate estrictamente como un medio y no como un fin absoluto, resaltó ante el lente de Huellas del Futuro Informa. 45

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