al otro lado del hemisferio y para tocar el corazón y la mente de los que buscan comprender quién es Jesucristo. Trae ejemplos cercanos para entender mejor al HombreDios. Lanza el argumento de que, para el que se plantee que Cristo fue un profeta más, sólo humano, podría parecer un atrevimiento de su parte atribuirse ser Dios. Esta lectura me llegó al corazón en el hoy y ahora de mi vida y encaja en la etapa por la que una pasa, porque ofrece un acercamiento refrescante de lo que significa ser seguidor de Cristo” sostuvo la Lcda. Riestra. Por su parte, el padre Arnaldo Ortiz Dominicci, capellán del recinto, sostuvo “Cuando hablamos de la pretensión cristiana no se trata de que los cristianos o la Iglesia reclamen ser absolutos, sino que Jesucristo es el Salvador, el que nos asegura la auténtica religiosidad. En Él, Dios y hombre verdadero, encontramos la posibilidad de alcanzar los anhelos de nuestro corazón, de vincularnos por medio de la total dependencia del Padre, que es amor. La lectura del libro de Giussani no es la de uno que está a la defensiva, que intenta demostrar más allá de toda duda razonable la fe, sino de quien ha tenido una experiencia que ha dado sentido a su vida y la comparte convencido y con entusiasmo. Solo quien se pregunta, quien reconoce que se basta a sí mismo, la oferta de Jesucristo le dice algo. Lo curioso es que a veces, aunque andemos vacíos, no lo queremos reconocer y buscamos de mil maneras la plenitud que solo Dios nos puede dar. Si tomamos en serio nuestras preguntas, nos abriremos a tomarnos en serio a Cristo, pues la fe cristiana es lo maravilloso de Dios que se manifiesta al hombre por medio del hombre”. “El cristianismo trae por esto un anuncio de Jesucristo que exalta la dignidad de la persona, de cada persona. La tarea de la Iglesia es presentar a Jesucristo, en quien encontramos plenitud, sacando del medio estructuras, métodos, costumbres, las cuales muchas veces nada tienen que ver con Él, con el Evangelio.Ciertamente se conoce a Cristo por medio de la comunidad, la Iglesia, en donde personas que lo han experimentando nos lo revelan. La evangelización es la continuación con humildad de la Encarnación, apuntando a que acontezca lo mismo que a aquellos que la Samaritana le había hablado de Jesús: «Ya no creemos por lo que tú dices; nosotros mismos lo hemos oído y sabemos que él es de verdad el Salvador del mundo» (Jn 4, 42)” añadió el capellán. El evento se celebró el 17 de marzo de 2026. 38
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