Educar para una nueva sociedad: Razón, Verdad y Esperanza

68 actas del primer congreso católicos y vida pública y circunstancias. Este espíritu nos debería llevar a todos a mirar con mayor ternura, paciencia y comprensión, aquellos casos que en nuestra propia familia o en familias de nuestro entorno puedan sufrir disfunciones teniendo muy presente en este terreno la enseñanza de Jesús del “no juzguéis y no seréis juzgados”, y teniendo también muy presente la parábola del hijo pródigo que nos muestra una imagen de Dios como Padre misericordioso y no como juez implacable. Desde esta actitud, me propongo analizar las grandes claves en las cuales la familia es la primera escuela de socialización y principal agente educativo, siguiendo la propuesta de Inés Alberdi 4 que simboliza los cambios de la familia española “democrática” desde los tres valores “revolucionarios” franceses de la libertad, igualdad y fraternidad. Estos valores que fundamentan la educación familiar, son fundamentales en este tiempo que algunos califican de postmoderno y que se caracteriza por valorar lo subjetivo sobre lo objetivo, la fiesta sobre la formación y el trabajo, la responsabilidad diferida sobre la autorresponsabilidad, el compromiso puntual si es lejano pero no duradero, y el presente sobre el futuro relegando el pasado a puro entretenimiento cultural 5 . En esta ponencia, intentaré mostrar cómo estos tres valores son los que fundamentan la educación que se produce en el seno de toda familia y, desde luego, de una familia cristiana. Comenzaré por el final: el valor de la fraternidad, solidaridad o caridad, que en la familia es el que principalmente nos conforma como seres “para” los demás. 4 Alberdi,i (1999). La nueva familia española. Madrid, Taurus. 5 Elzo, j. (2006). Los jóvenes y la felicidad. PPC.

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