Democracia, Transparencia, Participación y Bien Común

41 democracia: transparencia, participación y bien común • el cuidado del ambiente ecológico y humano de la casa común (que el papa Francisco destacó en toda su significación y urgencia en su encíclica Laudato sí). • la solidaridad y cooperación con los países y las poblaciones más pobres y la búsqueda de modalidades que hagan superar las grandes desigualdades e injusticias que configuran el “desorden” internacional, a la luz de la destinación universal de los bienes; • la reforma de las estructuras políticas, comerciales y financieras a nivel internacional hacia la construcción de una auténtica comunidad de naciones, animada por el espíritu solidario de la familia humana. Se puede afirmar, pues, que la democracia política y la democracia social se complementan y sostienen recíprocamente 29 , y hoy han de conjugarse también con la democracia informativa y cultural, realizándose a la luz de un proceso de globalización de la solidaridad. necesidad de compañía Urge, pues, concentrar inversiones educativas y pastorales en la formación y compañía de nuevas generaciones de militantes católicos, que den testimonio, con su presencia coherente, con su competencia y creatividad, con sus obras, de un valioso servicio a las personas y a la sociedad. Más allá de todo mimetismo mundano, de todo repliegue intimista, de todo encierro eclesiástico, de toda evanescencia espiritualista, de toda reducción moralista, los christifideles laicos están urgentemente llamados a ser protagonistas dispuestos a generar nuevas formas de vida y a abrir nuevos caminos de convivencia, arriesgando bajo la propia libertad y responsabilidad, sostenidos por comunidades cristianas y guiados por los Pastores, en la pluralidad de estilos y opciones en que se realiza legítimamente la unidad. Esta renovada, exigente y coherente presencia de los católicos en los procesos democráticos no puede reducirse a la de “francotiradores” aislados, en diáspora. Esta situación es tan común que frecuentemente los mismosObispos conocen escasamente los “recursos humanos” con los que cuenta la Iglesia en los diversos campos de la empresa, de la investigación 29 Cfr. Georges Burdeau, ob. cit.; Maurice Duverger, Los regimens politicos , Salvat ed., Barcelona, 1952.

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