A favor de una libertad “en condiciones”. Una perspectiva ética Dr. Graciano González R. Arnaiz catedrático de Ética Universidad Complutense, Madrid, España introducción Si algo tiene el hablar de libertad, en perspectiva moral, es la peculiar seducción que alberga esta palabra para el filósofo moral. Y es particularmente apreciable su consideración, porque sin una pretensión de libertad, la ética no respira, se asfixia. Y para el sujeto, que es el protagonista de la dimensión moral, la libertad es la atmósfera que requiere para poder llevar a cabo una vida con sentido; o dicho de otra manera, para poder hacer una vida digna de tal nombre. Pero también ‘sabe’ que en todo proyecto de libertad se esconde una atmósfera cargada con toda clase de impedimentos que hacen difícil, cuando no imposible, su ejercicio. Por eso lo primero a tener en cuenta es leer esta vivencia o experiencia a contraluz. Pues a la vez que es una experiencia ilusionante del ser humano como deseo compartido de llevar a cabo una vida con sentido, es decir, una vida humana y humanizadora, también acumulamos la experiencia de la multiplicidad de condicionamientos de todo tipo (físicos, psicológicos, ambientales…) que hacen difícil llevarla a cabo. Por eso, creo que podemos decir que, en principio, una reflexión sobre la libertad ha de atender a este doble plano; a esta doble cara que, cual nuevo dios Jano, tiene la libertad. Una de esas caras representa la experiencia universalizadora del ser humano que siente y es consciente
RkJQdWJsaXNoZXIy Mjg1NTM0OA==