53 la propuesta cristiana ante los desafíos de un mundo en cambio otras consecuencias sobre la familia que estuvieron en el origen de su profunda crisis actual en todo Occidente, consecuencias que se hicieron visibles en primer lugar precisamente en los Estados Unidos. La unión de esta ideología con la revolución sexual a partir de los años 60 es determinante. Por eso, analistas como el mexicano Adriano Erriguel han señalado a mayo del 68 como el primer estallido de esta mentalidad que hace del individualismo extremo la única norma social, que consiste básicamente en la ausencia de normas4. Pero lo importante es que este doble origen permite un consenso, cuajado en los últimos veinte o veinticinco años entre grupos, lobbies y fuerzas “progresistas”, tanto plenamente izquierdistas como liberales o centristas, que hacen de la CP esa megaideología de nuestro tiempo. Ese consenso es el que le imprime su gran capacidad de expansión, pues sus postulados son compartidos por un espectro ideológico amplísimo, cada grupo con sus matices, pero todos de acuerdo en lo esencial. Un ejemplo lo hay en España. Puede afirmarse que desde Podemos hasta el Partido Popular, pasando por supuesto por el PSOE y Ciudadanos, todos ellos han hecho de las ideologías de la CP su verdadera alma. En la política española no hay más líneas rojas que aquellas con las que se pretende excluir del debate público y de la vida social a quienes se atrevan a discutir o a negar cualquiera de sus innumerables preceptos y postulados, eso en un país en el que ni tan siquiera la exaltación y apología del terrorismo son considerados motivos suficientes para que un grupo político sea objeto de apartamiento o ilegalización. Así Adriano Erriguel puede escribir: El legado ideológico de 1968, lejos de cualquier contenido subversivo, es hoy transversal a la derecha y a la izquierda […] El legado de 1968 es el sistema. Sus valores informan la totalidad del espacio público y delimitan los contornos del debate legítimo, de forma que todo lo que quede fuera de esos límites cae en el terreno maldito de la reacción, del populismo o de las fobias5. Una importantísima consecuencia de ese consenso es que la CP ha encontrado su mayor expresión y cauce de penetración en los 4 Erriguel, A. (2019). Pensar lo que más les duele. Ensayos metapolíticos. Bibliotheca Homo Legens. En especial el capítulo 2, “Vivir en progrelandia. Sobre la revolución de mayo de 1968 y su legado”, pp. 35-90. 5 Idem, p. 61. la corrección política: el gran desafío actual al cristianismo
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