Actas XII Católicos y Vida Pública |Organizar la esperanza para la comunión, la participación y la misión

10 actas del xii congreso católicos y vida pública tener con nosotros desde Brasil al Dr. Hermano Paulo Fossati con quien estuve en la Junta de Gobierno de ODUCA, la Dra. Inés Murzaka con quien colaboramos en ACCU y con el Sr. Armando Borja con quien estamos preparando un innovador programa en educación para comunidades en la Amazonia e inmigrantes. Católicos y Vida Pública este año tiene como eje central la esperanza… más específicamente “Organizar la Esperanza”. ¿Y de dónde surge la idea de hacerlo con este tema? Les cuento. Con este provocador título de Organizar la Esperanza el papa Francisco nos convocó a presidentes y Rectores de América Latina y Caribe a un Encuentro en Roma del 20 al 21 de septiembre. Esta fue la convocatoria “La RUC (Red de Universidades para el Cuidado de la Casa Común), en colaboración con la PCAL (Pontificia Comisión para América Latina del Estado Vaticano), convocan al Encuentro entre Rectores y Rectoras de Universidades Latinoamericanas y Caribeñas con el papa Francisco “Organizando la Esperanza”, a realizarse el 20 y 21 de septiembre de 2023 en la Santa Sede”. Fuimos a Roma “Universidades Públicas y Privadas, confesionales y no confesionales, de todo nuestro continente, con el anhelo de “organizar la esperanza” entre nuestros pueblos, iniciando juntos procesos de construcción de puentes académicos que permitan la unidad e integración de nuestros claustros para el Cuidado de la Casa Común. Hace mucho tiempo que el papa Francisco insiste en la importancia de “organizar la esperanza”. En la misa de la V Jornada Mundial de los Pobres, celebrada en la Basílica de san Pedro, el papa insistió sobre la importancia de organizar la esperanza, “Que no miremos hacia otro lado, que no tengamos miedo de mirar de cerca el sufrimiento de los más débiles.”. Más aún insistió “La esperanza que nace del Evangelio, en efecto, no consiste en esperar pasivamente que las cosas mejoren mañana, esto no es posible, sino en concretar hoy la promesa de salvación de Dios. Hoy, todos los días. La esperanza cristiana no es, en efecto, el optimismo dichoso, o más bien diría el optimismo adolescente, de los que esperan que las cosas cambien y mientras tanto siguen haciendo su vida, sino que es construir cada día, con gestos concretos, el reino de amor, de justicia y de fraternidad que inauguró Jesús”.

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