Koinonía 2008-2009

25 de auténtico humanismo, donde la razón obre su propia búsqueda según la plena medida de sus potencialidades , aplicándose con rigor al análisis de los datos positivos y al mismo tiempo dejándose siempre interpelar por los grandes interrogantes sobre los significados últimos y universales del hombre, de la historia y del cosmos. (… Se trata de un) objetivo a perseguir en el diálogo constructivo con todos aquellos que comparten la misma pasión por la verdad y por el hombre y están dispuestos a llevarla a cabo de manera no ideológica y en el recíproco respeto de las diversidades . (Para así) forjar un humanismo racional y (por eso) abierto a la revelación (…), tolerante pero firme en los principios éticos” 5 . Me permito mostrar algunas implicaciones de lo subrayado. a) El recíproco respeto de las diversidades supone tanto la pluralidad de caminos personales a la verdad, cuanto la presencia en la universidad de la pluralidad cultural significativa de la sociedad civil. Los individuos que acceden a la universidad no son una tabula rasa cultural sino que son portadores de un cierto grado de identidad que la universidad no tiene derecho de banalizar ni de neutralizar, porque eso sería un despojo de la libertad de conciencia y de expresión. Como se dijo, a ella le concierne ofrecer el método para una reapropiación personal crítica y dialógica de los vínculos de pertenencia cultural. La universidad positivista, por el contrario, tiene como receta encerrar en una especialización científico-técnica y censurar la significatividad de las convicciones, recluyéndolas en el ámbito sentimental de las opiniones privadas, que así se tornan académicamente irrelevantes antes de conocerlas con seriedad. Pero Benedicto XVI da un paso más: para que esas identidades personales no terminen siendo racionalmente débiles y desechables, y las especializaciones académicas no se constituyan, por ingenua extrapolación, en concepciones del mundo producidas desde la unilateralidad intelectual. Para eso propone reconquistar la auténtica Ilustración afirmando la laicidad de la razón como dote personal , para ser usado en su máxima potencialidad a fin de realizar en plenitud su propia búsqueda de la verdad. Esto significa que la razón no está ante 5 Benedicto XVI, Mensaje al V Simposio Europeo de Profesores Universitarios «¿Dónde va Europa? Cultura, pueblos e instituciones». Roma, del 28/IX/2006 (cursivas mías). Ampliar la razón para vivir hoy la universidad

RkJQdWJsaXNoZXIy NzUzNTA=