Mensaje de la Madre Teresa de Calcuta en la UCPR (5 de julio de 1986)

8 pontificia universidad católica de puerto rico Desde la Universidad Católica de Puerto Rico la Madre se desplazó, y por tierra y aire vio la Isla… Ponce ciudad, El Tuque, Yauco, Arecibo, Hatillo, Dorado, Puerto Nuevo, San Juan, Santurce, Río Piedras. De regreso a su Convento pudo atender a sus Hermanas y también a cientos de visitantes. Los recibió, como Jes s a Nicodemo, bien tarde en la noche… y en las madrugadas. Agencias privadas y gubernamentales movilizaron sus recursos e hicieron los mayores esfuerzos para facilitar todos los detalles durante su presencia y movimiento en nuestra Isla. La Madre Teresa tiene tiempo para todo y su vida de oración contemplativa es impresionante. Horas de adoración frente al Santísimo y después de recibir la Comunión, ella es toda una irradiación del mundo sobrenatural, una custodia viva… como deberíamos ser todos. En aquella ocasión la escuchamos atentamente. Ahora, pasado un tiempo, pongo a su disposición el texto de las inspiradas palabras de la “monja andariega” de la era tecnológica. Ojalá que con tranquilidad, sosegadamente y con recogimiento, cada uno las pueda leer, meditar, dejar que penetren en sus almas y tratar de obtener el mejor beneficio de ella dejándose contagiar de su pasión por “los pobres más pobres”. Pido a Dios Nuestro Señor que todas las enseñanzas de la Madre Teresa de Calcuta, Premio Nobel de la Paz y fundadora de las Hermanas Misioneras de la Caridad, se conviertan en consignas en la vida de cada uno de los que tengan la oportunidad, ahora y en el futuro, de repasar estos sabios consejos. Dios los bendiga. Rev. Tosello Giangiacomo, C.S.Sp. Presidente

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