Revista Huellas del Futuro | marzo 2026

esposo, Sebastián Sotomayor, donde explicó que la meta es convertir Rancho Orgánico Feliz en un bosque comestible a través de la siembra de más de 25 árboles frutales y más de 100 palmas de coco. El recorrido por la finca permitió ser testigos de un sistema agroforestal robusto, donde se cultiva sin el uso de pesticidas ni químicos sintéticos. Uno de los momentos más educativos del recorrido ocurrió bajo la sombra de los árboles de cacao. Allí, los estudiantes tuvieron la oportunidad única de probar la semilla fresca del cacao, entendiendo el origen de uno de los frutos más preciados del mundo. Sin embargo, el Rancho también funge como un santuario de biodiversidad, entre palmeras, matas de plátano, guineo y la presencia del Guasábara, un árbol endémico de Puerto Rico que se encuentra en peligro de extinción, sirvió como recordatorio de la importancia de proteger nuestra flora nativa”, detalló la Dra. Frances Santiago Hernández profesora del programa de Empresarismo Turístico de la PUCPR. La visita al Rancho Orgánico Feliz dejó una huella profunda, especialmente en los jóvenes que lograron reconectar con sus raíces. “Aprendí muchas cosas sobre la agricultura, no conocía sobre el árbol de Guasábara, y me sorprendió la diversidad de plantas comestibles junto a los consejos para preservar todo esto”, comentó Edrick Pérez, resaltando el valor educativo del espacio. Por su parte, Alondra Echevarría subrayó la importancia social y ambiental de estas iniciativas. “Todos debemos pasar por un recorrido como este, ya que nos permite aprender y apreciar la conservación de la naturaleza, de nuestra tierra y los beneficios que da a todos”. En el caso de la presidenta de la Asociación de Estudiantes de Turismo, Yeimar Robles, manifestó lo agradable que fue toda la experiencia, desde la amabilidad de los anfitriones, la experiencia del recorrido, hasta la exquisita comida que Charlotte preparó para los estudiantes con alimentos cosechados allí mismo en la finca. Degustó su frescura en el paladar, “todos estuvieron muy complacidos, muy contenta que esta vez se unieron a nuestra aventura compañeros del programa de Recursos Humanos. Al finalizar el recorrido los dueños nos dieron el espacio de expresar nuestras recomendaciones para seguir mejorando y eso demostró la confianza que nos brindaron a nosotros como estudiantes”. “Rancho Orgánico Feliz es un modelo de resiliencia y visión, un espacio donde la agroecología y el emprendimiento se dan la mano para asegurar que la tierra puertorriqueña siga siendo fértil y diversa. “La finca es un claro ejemplo de la importancia de desarrollar turismo sostenible”, sentenció la Dra. Frances Santiago Hernández. 20

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