Vida religiosa y espiritualidad

96 pontificia universidad católica de puerto rico prefieren una ceremonia religiosa presencial y quienes la prefieren virtual, para conocer las razones que da cada uno para optar por una u otra modalidad. la idea de dios Probablemente han transcurrido más de 3,500 años desde que se reveló el nombre de Dios en la zarza ardiente, un momento narrado en el libro del Éxodo 13:14: “Yo soy el que soy” o “Yo soy el que seré”. Asimismo, han pasado alrededor de 1,400 años desde que san Agustín de Hipona (2007) describiera a Dios como la fuente inagotable del bien, eterno e inmutable, y otros 1,000 años desde que san Anselmo de Canterbury (2003) lo definió como “el ser más grande que puede pensarse” y desde que santo Tomás de Aquino (2012) lo describío como el “Ser necesario” o el acto puro de Ser. Más reciente, algunos autores modernos lo describen como un Ser perfecto e infinito (Descartes, 2007) o como una Sustancia única (Spinoza, 2009) o la razón de la existencia (Tilich, 1951 y Moltmann, 1993). Incluso en la actualidad, Morgan Freeman (2016), actor estadounidense, protagoniza una serie documental titulada “La historia de Dios”, cuyo capítulo cuatro de la primera temporada es dedicado al significado de Dios. En el documental se reseña la forma en que diversas culturas describen a Dios como el creador, como una fuerza cósmica, como un principio espiritual o un regidor moral. Por otra parte, el cortometraje titulado “El retrato de Dios” (2022), producido y dirigido por Dylan Clark (2022), cineasta norteamericano, expone un concepto de Dios que se apega principalmente a una idea judaica ortodoxa, subrayando especialmente el elemento incognoscible e inefable. Influenciado por el escritor de novelas de terror H.P. Lovecraft, Clark presenta a una sacralidad que identifica como dios, concebida como una figura cósmica y aterradora. Aunque estas características se alejan del cristianismo, no cabe duda de que este modelo impacta el mundo predominantemente cristiano de los creadores del cortometraje. En fin, Dios no es solo un signo, sino también, como argüía Mircea Eliade (1998), un contenido cultural y, teológicamente, una comunión de tres personas: Padre, Hijo y Espíritu Santo.

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