Actas IX Católicos y Vida Pública | Conflicto, Reconciliación y Hermandad

117 conflicto, reconciliación y hermandad ocurrió, y esa violencia que crea el conflicto hay que verla siempre, no se puede negar, no se puede ocultar. En una reunión con los directores de los colegios católicos de Caguas, estos se oponían mucho a que la diócesis estuviera involucrada en contra de la Marina y se opusieron claramente contra mí. Me alegró que hablaran, pero se levantó la principal de un colegio católico y dijo Yo nací en Vieques y mi padre trabajaba para la Marina en Vieques, mi madre y mis hermanas vivíamos en Vieques y mi padre pasó una noche tratando de aguantar a los marinos borrachos que querían tumbar la puerta de la casa para violarnos. Al otro día mi padre nos trajo a Fajardo. Allí todo el mundo calló, porque el conflicto levanta los ojos y la conciencia a la injusticia. Pero de ahí hay que ir a la reconciliación que se creó en Puerto Rico, que va con la carta de Fratelli tutti. Se creó un deseo de reconciliación, no un deseo de venganza, sino de llevar a la reconciliación aún con la Marina. Así se fueron creando unos lazos nacionales e internacionales, porque internacionalmente y del mismo Congreso de Estados Unidos hubo mucho apoyo. No hay que tenerle miedo al conflicto, lo que sí hay que saber es como el papa dice en Fratelli tutti “Ver la raíces, las señales y crear los caminos de la reconciliación” eso fue lo que yo viví en Vieques. Finalmente, en Vieques se creó solidaridad, porque se creó una capilla de todas las iglesias donde había sido, en un principio, el grupo de católicos de la diócesis de Caguas. Ya era un lugar de todas las iglesias, de todas las creencias. Llegar y dar testimonio y conocernos unos a otros. Recuerdo en una misa que fuimos y había ministros de otras iglesias y un ministro me preguntó por el zucchetto, el solideo rojo que los obispos usamos, y yo me quité el solideo y se lo puse a él, y ellos se lo pasaron. Yo dije: “Fíjate qué solidaridad se ha creado aquí” donde cosas que son de uno y que son de la propia iglesia se comparten, se reparten y esto sucedió en Vieques. Los viequenses son los verdaderos protagonistas. Cuando llegó un momento muy fuerte donde los que estaban por la violencia en Vieques quisieron penetrar, yo me detuve y les dije “Si ustedes van

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