Actas IX Católicos y Vida Pública | Conflicto, Reconciliación y Hermandad

28 actas del ix congreso católicos y vida pública Una de las dificultades que enfrentamos cuando hablamos de violencia es entender de qué estamos hablando. No voy a disertar teóricamente, ni tan siquiera fenomenológicamente, sobre lo que es la violencia y sus dificultades. Sino que voy a presentar los múltiples rostros de la violencia, no tan solo en el contexto personal, sino sobre todo en el contexto público. Para eso, y desde esa clave de interpretación, desde esa clave hermenéutica, cuando uno se acerca a la encíclica Fratelli tutti se encuentran múltiples rostros. Eso nos ayuda a expandir un poco nuestro horizonte. Porque tendemos a ver la violencia de acuerdo con nuestro horizonte limitado, nuestro horizonte de experiencia, lo que hemos vivido, entes cerca de nosotros que lo han vivido. Y la violencia, en casi todas las situaciones, es mucho más que eso que nosotros hemos vivido y es importante tener una perspectiva más global. Cuando uno va al Fratelli tutti y la lee transversalmente pensando en actos, en rostros de violencia se encuentra con estos: 1. El papa Francisco menciona lo que sería la violencia de la criminalidad. Esa es la que vivimos y que es en la que casi siempre pensamos cuando hablamos de violencia: homicidios, secuestros, organizaciones criminales, trata humana, eso es violencia (FT 24, 265, 267). 2. Está también la violencia de género. Esta incluye la negación de derechos y dignidad, exclusión, maltrato, abuso y agresión a las mujeres. Ese es un nivel de violencia que tristemente tiene el rostro ahí, muy palpable y cercano (FT 23-24, 121, 227). 3. Otra manifestación de la violencia es la violencia interpersonal. Esta el papa la define como los casos en que se destroza la autoestima precisamente para dominar a la persona. Eso es un acto de violencia y, a veces, no estamos conscientes de que lo sea (FT 52). 4. También existe la violencia política. Esta surge cuando se fomenta la desconfianza, la desesperanza, y tiene como estrategia dividir al oponente y así vencerlo. Dice el papa que esta violencia ridiculiza, sospecha y hasta destruye al que piensa distinto en ese mundo de la política (FT 12 y 15).

RkJQdWJsaXNoZXIy Mjg1NTM0OA==