Actas IX Católicos y Vida Pública | Conflicto, Reconciliación y Hermandad

44 actas del ix congreso católicos y vida pública Yo me acuerdo que Carlos Castillo Peraza, un extraordinario político inspirador de muchas ideas y de políticas públicas, un demócrata cristiano, nos hablaba de entrada sobre la política. Nos decía que, con Aristóteles, el ser humano, la persona, era un son politicón que necesitaba de la polis. Entonces entrábamos en el concepto de lo que era la polis, de lo que era la ciudad y decía: “Según Aristóteles quien no entraba en la política o que no le gustaba la política … o era como un dios, un superhombre o un idiota”. Era claro lo que nos decía, y como no veo muchos superhombres aquí, les pido que no sean idiotas y pasemos adelante a ver sobre lo que era la política. Pero la verdad, el idiota en tiempos de Aristóteles, en la época de los griegos, era aquel que no participaba en la política. No cabe el insulto como lo utilizamos ahora. Se refería a aquellos que no participaban en la política en términos de asuntos públicos y, por eso, de ahí partíamos en la necesidad de mirar a la ciudad, de necesitar la ciudad. Por supuesto, a partir de ello se generaba una serie de valores. Así que la política la podemos mejorar. Mas no solo la podemos mejorar, es inevitable hacerlo. Así lo dice Enrique San Miguel, que la democracia con inspiración cristiana es también inevitable, porque los seres humanos necesitamos del bien común para el desarrollo pleno de las personas. Y de ahí que, como decía Ortega y Gasset: “la cortesía del filósofo es la claridad”. Entonces, la cortesía del político es el bien común y las políticas públicas que construyen el bien común. No está de más recordar una definición breve y sencilla del bien común que son esas condiciones generales, tanto espirituales como materiales, para el desarrollo pleno de las personas. Las podemos ir desarrollando con sus principios: solidaridad y subsidiariedad, para que entendamos la profundidad de lo que es la política. Y que, por lo mismo, no puede ser solo de hombres, ni solo de mujeres. Tiene que ser de hombres y de mujeres que construyan el bien común. Se refiere también a las condiciones por las que todos tenemos que pasar para desarrollarnos plenamente. La política genera soluciones de políticas públicas. Genera soluciones a los problemas ¿de quiénes? de los hombres y de las mujeres; de los problemas de la humanidad. Así de sencillo es. Las mujeres tenemos que participar porque estamos hablando de problemas de hombres y mujeres, y quienes tienen que participar en la toma de

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