45 conflicto, reconciliación y hermandad decisiones para soluciones de política pública son los hombres y las mujeres. No solo unos, ni solo las otras; es decir, todos juntos. Claro que, en muchas de las cosas, podemos encontrar que el desarrollo, como ahora que se nos mencionaba cómo habían ido los números en términos de Puerto Rico, pues la verdad no están tan bien. La realidad es que, en términos de participación de las mujeres y de toma de decisiones de las mujeres, pues definitivamente no se ve realmente equilibrio. Desgraciadamente estamos en una sociedad que suele rechazar la política y a los políticos y por eso es de verdad importante no negarla. Es decir, no anularla como actividad humana al servicio de los demás. Por eso para mí es muy importante y quizá festejé de más la porra que hacía Enrique San Miguel, porque lo que hace es decir “tenemos que participar”; y yo creo que en gran parte es porque creemos que política con honestidad es casi imposible, que política sin pago de costos, o sea, sin linchamiento es imposible y que eso no nos permite ser felices en la vida. Yo creo que lo que falta es devolverle la dignidad a la política. Devolverle la línea a la política para que no solo nos demos cuenta de su importancia, sino devolverle la dignidad a la política para que queramos estar en ella. Para que busquemos el mayor bien posible y no nos dividamos en decisiones políticas, entre males menores. Ya algún día les platicaré de la tiranía del mal menor que es enorme. Vamos devolviéndole la dignidad a la política, que creo que es la gran tarea humana que tenemos ahora y en ese sentido hay tres elementos muy importantes que quiero que tomemos en cuenta. Son tres elementos muy importantes para devolverle la dignidad a la política y creo que es un planteamiento que nos tenemos que hacer todos: ¿Qué necesitamos para devolverle la dignidad a la política? ¿Qué necesito hacer yo para devolver la dignidad a la política? ¿Qué puedo hacer yo para devolverle la dignidad a la política y participar? Lo primero es poner en el centro a la persona humana. Es volver a ese vínculo que se ha roto de la libertad, la verdad y el bien en la política. Esas son las referencias. Incluso san Juan Pablo II decía, “Es volver a poner en el centro a la persona, a su dignidad y al vínculo del bien, de la verdad y de la libertad de la persona lo que nos dignifica”. Y bueno, creo que las dos conferencias anteriores han hecho referencia a ello,
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