El desafío de una educación solidaria

34 actas del viii congreso católicos y vida pública autodominio. Hay, además, que desarrollar la capacidad de darse cuenta cuando no nos entienden nuestros interlocutores. Sin esta habilidad bien asentada, no se puede triunfar en la vida profesional en ninguna carrera que suponga trato intensivo con otras personas tales como arquitectos, médicos, profesores, hombres de negocios, compradores, vendedores, periodistas, artistas, etc. El papel del tutor (yo lo denomino coach ) es vital, pues él debe analizar y procurar que el propio interesado sea consciente de sus deficiencias sociales y entrenar su superación como si fuera un reto, un juego divertido. En realidad será un juego divertido en la medida en que se involucre, se sienta llamado a hacer algo personalmente, no como partner o comparsa, sino como líder. La primera conclusión que me gustaría proponer es que, sin una buena comunicación, es difícil ser feliz. Digo esto porque la relación con los demás se verá muy limitada, será elemental y pobre, en una palabra: casi inexistente (aunque se posea una inteligencia extraordinaria). Recordemos que el hombre es un ser social, su naturaleza es, por una parte individual, pero a la vez es social: no puede vivir solo, requiere desarrollarse y para ello necesita de los demás. Después de este punto de partida de la educación primaria, podríamos preguntarnos qué cabe esperar de una educación secundaria (disculpen que no conozco cómo se denomina aquí). De este segundo nivel podríamos deducir que los egresados deberían aprender a pensar: se nota de inmediato si el que lee entiende el sentido de lo que está leyendo, o no lo entiende. La inteligencia, facultad humana inmaterial que, aunque posee un órgano material, no es orgánica: todo el cuerpo siente para proporcionar datos intangibles al espíritu, a la mente. Los principios en los que se asientan el pensar y el querer entran a tallar elaborando silogismos que plantean relaciones y producen conclusiones. Aquí es más importante todavía el trabajo del coach en la averiguación de vacíos y errores lógicos en la mente de sus pupilos que hay que enseñarles a llenar, a corregir y a completar cuanto antes para aprender continuamente superando rutinas y “malformaciones” mentales y psicológicas (complejos, pruritos, manías, obsesiones y hoy en día, sobre todo, depresiones con tendencia a la severidad). Se entiende que la Psicología, como ciencia, tiene tanto predicamento y demanda entre los estudiantes, pero ¡cuidado! Hay que evitar que se llenen estas facultades de alumnos que, atraídos por la introspección morbosa, piensen que, si

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