Actas X Católicos y Vida Pública | Hacia la libertad en la verdad: conflictos, identidad y derechos

45 hacia la libertad en la verdad: conflictos, identidad y derechos con ese señorío que me hace pensar que soy el dios de la entera realidad. Esta interpelación que encontramos en el rostro del otro, como invitación o como llamada, ofrece una visión muy interesante de la libertad a la manera de respuesta. La epifanía que acontece en el rostro de cada ser humano es una concitación a responsabilizarme del otro por amor. Levinas afirma que la llamada que encuentro en el rostro es tanto más intensa cuanto menos subsumible sea ese otro en la cotidianidad de mi mundo. Por eso este filósofo nos habla del “extraño”: justamente aquel que no se deja asimilar o subsumir en la lógica de mi mundo, y que puede llevar el nombre de “extranjero” o de “enemigo”. Esto lo encontramos de manera muy bella en la parábola del buen samaritano (cf. Lc 10,25-37), donde Jesús, de manera provocativa, presenta precisamente como paradigma de “projimidad” al enemigo por antonomasia del pueblo judío: un samaritano. Jesús quiere romper con la lógica identitaria de la nación, donde únicamente el hermano de religión es considerado como prójimo. En el extraño surge esa llamada a la responsabilidad que, para Jesús, instaura y justifica la libertad de manera imperiosa. la libertad es creatividad La libertad, en el ámbito de germinación cristiana, es entendida como creación. La libertad es un bien muy precario en el universo helénico. Los griegos, incluso algunas escuelas filosóficas tan importantes como el estoicismo, creían en la fuerza del destino. El ser humano no podía sustraerse a dicho destino. Ellos hablaban de la ananké o, posteriormente en ámbito latino, del fatum. El destino funciona como una ley de necesidad que no permite al ser humano ser dueño de su propia vida. Es curioso que también la modernidad, en esa declinación de las filosofías idealistas que hemos visto, genere mecanismos de necesidad. Es cierto que la necesidad no tiene ahora el signo trágico de la historia, como en el universo helénico, sino un signo mucho más optimista: podemos construir el paraíso aquí en la tierra, gracias a unos mecanismos de funcionamiento perfecto —mercado, estado, nación—. Pero, al fin y al cabo, esta necesidad, dentro del marco de comprensión de las ideologías contemporáneas, nos roban la sorpresa porque ya de antemano podemos establecer con precisión el fin hacia el cual se encaminan nuestros esfuerzos. “la verdad os hará libres”: aproximación teológica a la libertad

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