Actas X Católicos y Vida Pública | Hacia la libertad en la verdad: conflictos, identidad y derechos

61 hacia la libertad en la verdad: conflictos, identidad y derechos todo comportamiento moral. Así, a la vez que investiga los procesos neuronales que comporta la acción moral, concluye que todos los procesos mentales referidos tanto a la intuición como a los juicios y comportamientos morales, pueden y deben ser explicados desde aquí. Toda esta deriva está motivando actualmente una progresiva naturalización del discurso moral —el denominado naturalismo ético— que pone en tela de juicio no solo el libre albedrío, sino la propia naturaleza humana a la que trata de ‘explicar’ primero, y ‘dirigir’ después, desde planteamientos biotecnológicos que suponen ya dos reducciones que afectan a la médula de la reflexión ética: la reducción de lo ético a lo biológico y la reducción de lo individual en favor de la especie. Reducciones que son consecuencia de todo un proceso de detrascendentalización y de negación de la causa finalis —en realidad, de todo tipo de teleología— que viene atisbándose desde los albores del siglo XVII, más en concreto, desde 1623, cuando Francis Bacon, para señalar la improductividad de la causa finalis para el progreso de las ciencias, la comparaba con la falta de productividad de “una virgen consagrada a Dios (que) no engendra nada”16. La neuroética, así entendida, no niega la capacidad del ser humano para elegir. Lo que sostiene es que dicho ejercicio tiene su sede en el cerebro y no en la voluntad de querer que controla el propio sujeto. De manera que procesos mentales tan complejos como la empatía, la autoconciencia, la culpabilidad, la libertad, la responsabilidad, la alteridad… que resultan tan determinantes para llevar a cabo una vida personal autónoma, capaz de plantearse metas y de llevar a cabo un comportamiento social responsable, son ‘explicables’ desde aquí. Son estas funciones ejecutivas17 las que permiten identificar la sede de la moralidad y situar en el córtex prefrontal, algo así, como el órgano de la civilización. 16 F. Bacon, De dignitate et augmentis Scientiarum. L.III, cap. V dice: “Nam causarum finalium inquisitio sterilis est, et, tamquam virgo Deo consecrata, nihil parit” (p.198) en: The Works of Francis Bacon. London 1824. (En 1623, amplía su antiguo Tratado sobre el valor y el progreso de las ciencias, que aparece ahora con el título De la dignidad y del progreso de las ciencias). A este respecto, nuestro estudio de esta cuestión en: Bioética y Biopolítica. Aproximaciones desde el Trans/Posthumanismo. Ed. Comares, Madrid 2021, 17-24 y 77-80. 17 E. Goldberg, El cerebro ejecutivo. Crítica, Barcelona 2002; M. Gazzaniga, Qué nos hace humanos. Paidós, Barcelona 2010; García García, E., “Neuropsicología del comportamiento moral”, en J. de la Torre (ed.), Neurociencia, neuroética y bioética. Universidad de Comillas, Madrid 2014, 43-75. La neuropsicología clínica sería una rama específica para estudiar posibles trastornos mentales y de conducta debidos a lesiones en el cerebro. a favor de una libertad “en condiciones”. una perspectiva ética

RkJQdWJsaXNoZXIy Mjg1NTM0OA==