Actas X Católicos y Vida Pública | Hacia la libertad en la verdad: conflictos, identidad y derechos

64 actas del x congreso católicos y vida pública - en primer lugar, de una explicitación de las condiciones en las que el ejercicio de la libertad se desenvuelve, denunciando las trampas, los miedos a la libertad de los que hablaba Fromm… y amparando a su vez una actitud de cuidarla en el sentido de cultivarla, convirtiéndola en tarea moral… - en segundo lugar, es una tarea que propicia una denuncia de situaciones de in-humanidad que hacen posible su reivindicación como dimensión política de un derecho a la libertad siempre por concretar. Lo que nos exige establecer criterios de libertad. - finalmente, esta consideración de la libertad como tarea moral remite a una vivencia —dicho en términos fenomenológicos— como momento antropológico clave de identificación, de compromiso, de testimonio y de responsabilidad… (yo hago / he hecho esto… lo hice porque quise… y como lo hice es mío). Solo que entonces, todo este recorrido no pertenece a un sujeto autorreferido a sí mismo; un sujeto con poder para hacer de esta tarea lo que él quiera. El sujeto que lleva a cabo una tarea así, necesita que su acción se con - valide en un mundo de otros al que adviene cuando nace. Por eso la libertad no consiste en hacer lo que a uno le venga en gana. La libertad ya viene ‘cargada moralmente’ por la presencia del otro al que no se le puede reducir porque ambos comparten el espacio de la relacionalidad, del ser en relación para decirlo en términos ontológicos. No hay un Yo suelto/libre. Hay un sujeto que necesita decirse, responder a los otros; abrirse al ‘mundo de las razones’ para que la libertad pueda entenderse como espacio moral compartido, por compartible. La acción llevada a cabo aquí, por más referente biológico que tenga, necesita ser convalidada en ese mundo de otros al que adviene el ser humano para que porte en ella un sentido humano y humanizador, es decir, para que sea una acción moral. Y esto ¿qué significa? Significa que la libertad, que se alimenta del deseo —siempre deseo de lo otro— primero se vive como responsividad23, es decir, como exigencia de tener 23 Para una ampliación de este concepto de ‘responsividad’ puede verse: G. González R. Arnaiz, Ética y Responsabilidad. La condición responsiva del ser humano. Tecnos, Madrid 2021, 158-191.

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