Actas X Católicos y Vida Pública | Hacia la libertad en la verdad: conflictos, identidad y derechos

92 actas del x congreso católicos y vida pública comunidades pobres, sobre todo cerca de las zonas costeras. Se busca la manera de sacar de ahí a sus moradores para crear complejos de vivienda o turísticos accesibles solo a las clases económicamente poderosas. ¿No es cultura de descarte también, en el caso de Puerto Rico, esa lucha encarnizada de grandes intereses foráneos en comprar propiedades, sobrepagadas a precios exorbitantes y sobre todo en zonas playeras, desequilibrando el mercado, y dejando a los puertorriqueños a merced de los multimillonarios intereses del norte? ¿No es esto descartar al pobre, al nacional, al dueño original de esta tierra borinqueña que Dios nos dio? En esta misma línea, se roban al pueblo sus playas y se privatizan en nombre del poderío económico o político. Se descarta al jíbaro, nacido en esta tierra y que, como nos diría el poeta nicaragüense, es parte de esta “América ingenua que tiene sangre indígena, que aún reza a Jesucristo y aún habla en español”.26 Me tomo la libertad de incluir también en la cultura del descarte el deseo, descarado, largo y brutal, de descartar de la faz de la tierra al pueblo de Puerto Rico, manteniéndonos en la pobreza, la corrupción, la transculturación, la implantación de una forma de ser y de pensar distinta de lo que somos, de cambiarnos la religión, el idioma y la moral que hemos aprendido, comprando nuestras conciencias con dinero o sencillamente por la fuerza. Me parece triste y vergonzoso que tengamos que ver el peligro que se cierne sobre la humanidad ante la posibilidad de una guerra mundial que pudiera aniquilarnos y que tiene, entre sus supuestos móviles, el que Crimea y Bielorrusia hayan sido, de facto, ocupados. Los que exigen libertad allá, hace ciento veintitrés años invadieron a Puerto Rico y nunca, sencillamente nunca, nos han concedido un proceso vinculante y válido en derecho para que nuestro pueblo se exprese sobre la toma por la fuerza de nuestra patria. Mantenernos como territorio de ocupación es también sumergirnos en la cultura del descarte. Como ha dicho alguno de nuestros líderes, solo les interesa la jaula y no el pichón. 26 Rubén Darío, Poema A Roosevelt

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