Actas XI Católicos y Vida Pública | La propuesta cristiana ante los desafíos de un mundo en cambio

135 la propuesta cristiana ante los desafíos de un mundo en cambio diccionario como “Teoría o conjunto de teorías cuyo núcleo central se acepta sin cuestionar y que suministra la base y modelo para resolver problemas y avanzar en el conocimiento”. El economicismo es un paradigma en el que nos movemos en la actualidad que considera que lo correcto es poner lo económico por encima de cualquier otra consideración, que nos dice que todo en la sociedad se mueve por razones económicas. El economicismo no solamente cree que todo está subordinado a lo económico sino que está convencido de que esta es la mejor manera de afrontar cualquier problema social con el que nos encontremos. Es decir, piensa que actuar de esta manera es, por un lado, describir lo que sucede y por otro el ideal a seguir. El economicismo es diferente a la economía. Mientras que esta segunda es una ciencia que se puede poner al servicio de la sociedad de muchas maneras distintas, tantas como ideas sobre lo que es lo mejor y peor, el economicismo es uno de los posibles sistemas de creencias que mueven la sociedad. Es por tanto, hasta cierto punto, previo a la economía, porque ya considera que todo tiene que ser puesto al servicio de esta y no al contrario. Se trata de una fuente de juicios de valor sobre lo que es bueno y lo que es malo y, al mismo tiempo, la principal fuente de preguntas y objetivos para la ciencia económica. El pensamiento economicista es el que predomina a la hora de construir el relato social sobre lo que está bien y lo que está mal y el que determina cuáles son los objetivos a alcanzar en la sociedad y cuál es la mejor manera de hacerlo. Los principales elementos del economicismo reinante son los siguientes. El primero es identificar la prosperidad con tener o poder acceder a más bienes, servicios y experiencias, en línea con la tercera acepción de “próspero” del diccionario de la RAE: “Dicho de una persona o de una cosa: que tiene éxito económico”. Además, el bienestar individual y colectivo se entiende como la posibilidad de gozar de unos ingresos mayores. Se es próspero y se tiene bienestar, no cuando se disfruta de un nivel económico suficiente y unas posesiones que permitan llevar una vida digna y holgada (lo que ajustaría con la primera definición de bienestar de la RAE: “Conjunto de las cosas necesarias para vivir bien”, sino cuando se consigue incrementar sin cesar lo que tenemos o disfrutamos. bien común y economía cristiana

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