Actas XI Católicos y Vida Pública | La propuesta cristiana ante los desafíos de un mundo en cambio

147 la propuesta cristiana ante los desafíos de un mundo en cambio bien común y economía cristiana llevar una vida digna. Si toda la sociedad siguiese la racionalidad de lo suficiente, no sería necesario incrementar la utilización de nuestros recursos naturales ni presionar a nuestro planeta para producir más y más. Por último, la racionalidad de lo suficiente permite optar por el compartir y la gratuidad. Al buscar solo lo suficiente y no existir anhelo alguno de acumular, se puede vivir compartiendo los bienes, lo que permite un ahorro importante de recursos sin tener que reducir el nivel de vida. Un ejemplo claro se puede apreciar comparando la vida en común con la vida independiente. Si tres personas comparten la misma vivienda tienen una sola lavadora, una nevera o una cocina y pueden cocinar juntas de modo que comen todas de la misma olla. Si las tres personas viven de manera independiente, necesitan tres casas, tres de estos electrodomésticos y tienen que cocinar tres veces con un mayor gasto energético para alcanzar el mismo nivel de vida. Las diferencias son notables y en el segundo caso necesitamos el triple de bienes y de gastos para lograr el mismo bienestar material. Pero la racionalidad de lo suficiente no solo nos lleva a la lógica del compartir, sino que también posibilita la gratuidad y la dinámica del don, nos ayuda a ser generosos, a dar al otro sin esperar contrapartida. La búsqueda de lo suficiente es conformarse con aquello que nos permita llevar una vida digna, facilite comportamientos que identifiquemos con una vida buena, con una vida plena, con una vida feliz, como son la generosidad, la capacidad de compartir con los otros, la libertad para actuar con coherencia, el cariño a los demás, el desprendimiento. Si nuestra aspiración a los bienes materiales tiene un límite, vivir estas actitudes es mucho más sencillo, tiene muchas menos dificultades. La racionalidad de lo suficiente nos ayuda a tener una vida plena. de la maximización de beneficios a la función social de la empresa La DSI impulsa que las empresas vayan más allá de la consecución de beneficios para que intenten un cambio de mentalidad empresarial que priorice a las personas sobre el capital a través de situar la Función Social de la Empresa (FSE) en el corazón de la estrategia empresarial y, por tanto, de todas las unidades de negocio de la empresa.

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