Actas XI Católicos y Vida Pública | La propuesta cristiana ante los desafíos de un mundo en cambio

72 actas del xi congreso católicos y vida pública [...] desafortunadamente, cierto prejuicio laicista, todavía en auge, no es capaz de percibir el valor positivo que tiene para la sociedad el papel público y objetivo de la religión, prefiriendo relegar a una esfera meramente privada y sentimental. Se instaura así también el predominio de un cierto pensamiento único, muy extendido en la comunidad internacional, que ve en las afirmaciones de una identidad religiosa un peligro para la propia hegemonía, acabando así por favorecer una falsa contraposición entre el derecho a la libertad religiosa y otros derechos fundamentales. Y es que, como señala el papa Francisco, un laicismo que en aras de una pretendida neutralidad, excluya cualquier manifestación religiosa de la vida pública, degradaría a los creyentes a ciudadanos de segunda categoría40. Al contrario de lo que ocurrió en Estados Unidos durante los últimos siglos, en Europa occidental se ha producido un complejo fenómeno secularizador en el que el papel de la religión fue desapareciendo, una secularización que en palabras de Habermas, fue uno de los principales elementos causales en el desarrollo de la modernidad41. La idea central de este movimiento secularizador basculaba sobre la premisa de que la religión tenía que ser confinada a la esfera de lo privado de manera que no influyese sobre lo público, que debía ser gobernado únicamente por procesos de racionalización. Era, por tanto, obligación del Estado evitar que se produjese un contagio o injerencia de la religión en la esfera pública42. Y, curiosamente, este proceso de secularización únicamente se produjo en el continente europeo motivado, muy posiblemente, por los procesos históricos vividos en los diferentes países43. 40 Discurso a los Miembros del Cuerpo Diplomático acreditado ante la Santa Sede el 8 de enero de 2018. 41 Vid. Habermas, J., Theorie des kommunikativen Handelns, Suhrkamp, 1981. 42 Vid. Zamagni, S. (2007, diciembre). El bien común en la sociedad posmoderna: propuestas para la acción político-económica. Revista Cultura Económica, XXV(70), 23-43. 43 Mientras que en Estados Unidos, como bien ha explicado Hannah Arendt, la Revolución americana originó el “principio de neutralidad” del Estado hacia las religiones, en Europa la Revolución francesa trajo consigo el “principio de separación”. El primero supone que el Estado no toma partido por una creencia, sino que las religiones no solo son permitidas, sino que además son favorecidas en su expresividad y en su operatividad. Por el contrario, el “principio de separación”, modelo cuyo representante máximo es Francia, aboga por una indiferencia frente a lo religioso que se traducirá en una exclusión de las religiones en la construcción de una ética pública, dejando ese papel en manos exclusivas del Estado.

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