Actas XII Católicos y Vida Pública |Organizar la esperanza para la comunión, la participación y la misión

126 actas del xii congreso católicos y vida pública solo por beneficio propio sino por amor a todos los seres sensibles. El caso más extremo de esta compasión es el del iluminado que, una vez liberado del ciclo de reencarnaciones, decide regresar al plano físico tan solo para ayudar a los demás. Es como si Jesús repitiera su supremo sacrificio redentor de la Cruz en infinidad de vidas voluntarias adicionales. Cumple concluir. En todos estos místicos y estos contemplativos excepcionales cuyas vidas he venido explorando se cumple la célebre enseñanza de santa Teresa: “por sus obras los conoceréis”. Todos, de una manera u otra —y cada uno según su personalidad y sus circunstancias— han sabido honrar a su prójimo e irradiar belleza y compasión dondequiera que les haya tocado vivir. Gracias a ellos atestiguamos el prodigio de la reconciliación última con nuestros hermanos en Dios porque han hecho suyo el milagro de una compasión que todo lo perdona y todo lo envuelve. Creo que Dios nos ha regalado estas almas privilegiadas para que sepamos que del abismo de sufrimiento más extremo de nuestra modernidad pueden surgir ángeles. Aun estando en la tierra comenzó su cielo: lograron entender a fondo que Dios no es otra cosa que Amor.

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