Actas IX Católicos y Vida Pública | Conflicto, Reconciliación y Hermandad

99 conflicto, reconciliación y hermandad humanidad, no le pertenece a un zoológico, no le pertenece a nadie, les pertenece a todos y eso es parte de ese mensaje. La casa común está construida, lo que tenemos que hacer es protegerla y no destruirla. Nosotros sabemos que la huella ecológica que ha causado la humanidad sobre el planeta es inmensa. Hay que trazar puntos y decir: ¡No, basta ya! El derecho a la protesta que esté dirigido a defender la integridad territorial tiene que ser reconocido como uno de los actos más importantes en términos de defensa planetaria. En Adjuntas, Casa Pueblo nace de la protesta, nace de que en un momento dado, hace exactamente 41 años y un día, nos organizamos como Casa Pueblo porque el gobierno pretendía explotar minas. Ellos decían: “Mira, vamos a explotar minas y vamos a salir de la crisis económica, vamos a echar pa’ lante, esto va a estar todo bien, empleo, riquezas” y cuando uno estudiaba ese modelo decía: “adiós, lo que esta gente propone es explotar diecisiete depósitos de cobre, oro y plata que son también las cabeceras de las cuencas hidrográficas donde están los bosques, la agricultura, las comunidades y, para cada agujero, hay que hacer un agujero de diez mil pies de diámetro por dos mil pies de profundidad y sacar esa tierra y echarla para el lado”. Cuando uno empezaba a echar la mirada científica de lo que sería y lo que representaría este modelo de desarrollo económico, resultaba en una catástrofe. Así que lo primero que tenemos que hacer es defender la patria geográfica, defender la patria global, la patria planetaria. Con ese conocimiento fuimos por todas las comunidades, hicimos una convocatoria… y una sola persona fue a la plaza. Había muchos policías afuera, estábamos solos, no estaban los profesores, no estaban los estudiantes, ni el cura de la iglesia, ni los feligreses fueron. Había mucho miedo. De esta situación se puede reflexionar: con el conocimiento solo, con tener ideas, por mejores que sean, usted no logra ninguna transformación. La ciencia por sí misma no es un motor de cambio, lo que nosotros interpretamos en ese momento era que había que abrazar la cultura y la comunidad para entonces, como ecuación de transformación social, enfrentar la minería. Entonces el conocimiento, que es importante, se vio comunicado a través del baile, de un concierto, patio adentro, con los músicos, con proyecciones de la diversidad de los recursos naturales que queríamos proteger,

RkJQdWJsaXNoZXIy Mjg1NTM0OA==