48 actas del ix congreso católicos y vida pública La Conferencia Mundial de Beijing y los 12 temas tratados traen a la atención de todos el nivel de desigualdad que había en relación con las mujeres en las áreas de educación, salud y economía, no digamos si además se añade que fueran personas discapacitadas, en el manejo de los medios de comunicación, en las tomas de decisiones, en las políticas públicas del medioambiente, en la formación de las niñas, en el trato hacia las niñas y hacia las mujeres. Considero que es un gran momento para las políticas públicas que estén cambiando de algún modo la injerencia de las mujeres en la toma de decisiones en estas áreas. En la política las mujeres entran dando codazos, no unas contra otras, sino abriendo espacios (que nos ha costado nuestro trabajo), pero la verdad es que con la entrada de las mujeres a la toma de decisiones se han impulsado otros temas como personas con discapacidad, la discriminación de los pueblos indígenas, la atención a las condiciones que hacen que determinados grupos fueran vulnerables. Empezaron a entrar legisladoras, se empezó a hablar más de mujeres en la literatura, y cuando voltearon, pues ya estábamos ahí. Ya estábamos en todas partes como escritoras, como articulistas, como científicas, como doctoras, como líderes de organizaciones. De verdad, el ingreso de la mujer a la política hizo que entraran muchos temas, temas que no fueron tratados retóricamente, sino dentro de la vida diaria. La intervención de las mujeres en las organizaciones, por ejemplo, para combatir al cáncer, el cáncer no visto solamente desde la óptica científica, sino humana, en la familia, lo que implicaba un tema de salud en términos de riesgo y de pobreza en una familia. Se empezaron a ver las mujeres en todas sus intervenciones en la vida pública y esa intervención hizo que se cambiara el vocabulario y se hicieran más visibles. Yo sí creo en la visibilidad de las mujeres, entonces muchas veces digo “todas” y “todos” y se aguantan; niñas y niños y se aguantan, por favor. No llegó a las ridiculeces del “pueblo” y la “puebla”. Pero sí es importante visibilizar a las mujeres. Es importante señalar que poco a poco cambiaron las políticas públicas porque se empezaron a desagregar los datos. Desagregar los datos significa que se dividieron entre hombres y mujeres. Imagínense en México, a la hora que les agregaron los datos y se dieron cuenta de que “Guadalupe”, que era un nombre de mujer, también se les daba a los hombres. Por ejemplo, el promedio escolar en las mujeres está
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