Actas IX Católicos y Vida Pública | Conflicto, Reconciliación y Hermandad

71 conflicto, reconciliación y hermandad de los racistas en el sur. Tomó algún tiempo, pero eventualmente mi compañero de cuarto me ayudó a ver que yo había escrito mi historia acerca de la raza desde una burbuja cuidadosamente construida. La manera cómo entendemos la historia es lo que le da forma a nuestra perspectiva del mundo hoy y lo hace sin que quizá nos demos cuenta. A medida que yo crecía, mi conocimiento de la historia de la nación en relación con las razas consistía básicamente de dos grandes victorias para la igualdad racial: el final de la esclavitud en los 1860 y el movimiento por los derechos civiles de los 1960. Hasta ahí llegaba la historia que yo conocía. El problema, cuando nos quedamos atrapados dentro de nuestras burbujas, es que aun cuando no sintamos hostilidad contra personas de otras razas, nos mantenemos desconectados de ellos porque seguimos viviendo en nuestros propios mundos. Quizá seamos corteses y amables los unos con los otros, pero no se establecen relaciones auténticas. Esa desconexión está en abierta oposición a nuestro llamado como cristianos. En algunas ocasiones, lo que el mundo a nuestro alrededor ofrece como contrapeso a esa desconexión es la redistribución del poder, que puede mejorar las circunstancias cuando el poder no ha sido compartido equitativamente, pero en realidad una redistribución del poder no es suficiente para sanar las relaciones subyacentes. En ocasiones, lo que hace es sustituir una forma de alienación por otra. Los cristianos no podemos descansar en la alienación, tenemos que construir relaciones que trasciendan nuestras diferencias. Esto surge de nuestra concepción de comunidad, de nuestra manera de conectarnos con el mundo que nos rodea de la misma manera que nos conectamos con las vidas que encontramos en nuestro camino. Esto es lo que el papa Francisco perseguía en su encíclica Fratelli tutti, y los mismos temas emergen del ministerio del Dr. Martin Luther King, Jr. Iremos sobre los tres temas, lo que nos llevará a una mejor comprensión y respuesta al mundo en el que vivimos. Primero, debemos tener una comprensión correcta de nuestra realidad. En Fratelli tutti, el papa Francisco escribe que una comunidad auténtica solo es posible cuando la construyen aquellos “que se identifican con la vulnerabilidad de los otros” y “comparten por igual

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