Actas XI Católicos y Vida Pública | La propuesta cristiana ante los desafíos de un mundo en cambio

La educación católica: entre la tradición y la innovación Dra. Isabel Gil presidenta Federación Internacional de Universidades Católicas (FIUC) En un vídeo dirigido a los educadores que participan en el Pacto Educativo Global, el santo padre afirmó: “La educación es siempre un acto de esperanza que, desde el presente, mira al futuro”. Esto es inspirador para nuestro trabajo en las universidades católicas. Trabajamos para hacer avanzar el presente, al tiempo que honramos el pasado, que de hecho es relevante en la medida en que abre puertas al futuro. En nuestros tiempos de incertidumbre, no es infrecuente adoptar un enfoque fiduciario en cualquier conversación en torno al “valor”. Y esto vale también para las universidades. Las descripciones habituales de lo que hace una universidad recurren a menudo a la comparación. Así, se las define como “fábricas de conocimiento”, o como “un mercado de ideas” (Louis Menand), es decir, un lugar de intercambio y negociación donde la complejidad del tejido social se refleja en el diálogo fructífero de disciplinas y metodologías. Lo que hemos presenciado en los últimos tiempos es la creciente conciencia de que una universidad —como organización compleja—, ya sea pública o privada, está sujeta a altos niveles de responsabilidad y rendición de cuentas, sobre todo con sus estudiantes, cuya calidad habla del impacto más amplio de la institución. ¿Y cómo lo hacemos? Como señala Benjamin Ginsberg en The Fall of the Faculty: The Rise of the All-Administrative University and Why this Matters, los planes estratégicos de las universidades, en lugar de identificar puntos fuertes únicos y futuras direcciones, son casi idénticos. Stefan Collini,

RkJQdWJsaXNoZXIy Mjg1NTM0OA==