Actas XI Católicos y Vida Pública | La propuesta cristiana ante los desafíos de un mundo en cambio

121 la propuesta cristiana ante los desafíos de un mundo en cambio globalización En las últimas décadas, la globalización ha provocado un cambio decisivo en la educación superior. A medida que crece la demanda de educación superior, también lo hace la movilidad global de los estudiantes. A pesar del decrecimiento durante los confinamientos globales de la crisis de COVID-19, la movilidad se ha reanudado con vigor. Esta movilidad global habla de la naturaleza del mercado global, que se ha convertido en un modelo al que aspiran los graduados de la generación del milenio, obligando a las universidades a replantearse su modelo de producción de conocimiento pasando, de un modelo regional o mayoritariamente nacional, a “educar para el mundo”. La presión casi inevitable por figurar en las tablas de clasificación mundial de las universidades, desde el ranking Times Higher Education hasta QS, Shanghai ARWU y empresas similares, reflejan en cierto modo lo que el economista John Kay denomina “la maldición moderna de la cuantificación falsa” (Kay, 2011:71)1, al tiempo que invocan el mismo tipo de orgullo institucional y nacional que prevalece en otros ámbitos sociales como lo es el deporte. Esta tendencia está repercutiendo peligrosamente en la percepción de lo que son las universidades, ya que una herramienta de marketing se está convirtiendo cada vez más en un (falso) indicador de la calidad de los resultados. En otro orden de cosas, la globalización también afecta a la producción científica que se desarrolla necesariamente en comunidades internacionales de académicos conectadas a escala mundial. Como afirmaba Johann Wolfgang Goethe en los diálogos con su amigo Eckermann, “no existe ciencia patriótica”. Es por eso que la idea de lo global, a partir del siglo pasado, o de las interacciones internacionales en siglos anteriores, está profundamente inscrita, no solo en el corazón, sino también en el alma de la universidad. De hecho, la universidad nacional moderna supuso una limitación del modelo original de la universidad medieval, esa academia cosmopolita y fuerte en la que convergían estudiantes de todos los ámbitos de la cristiandad. La universidad medieval aún no era global, pero sí internacional, un centro ecléctico y abigarrado de alumnos y profesores. 1 John Kay, Obliquity: Why Our Goals are Best Achieved Indirectly, 2011: 71. la educación católica: entre la tradición y la innovación

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