Actas XI Católicos y Vida Pública | La propuesta cristiana ante los desafíos de un mundo en cambio

162 actas del xi congreso católicos y vida pública encarnación moderna por el papa León XIII en 1873, la doble razón dada era para seguir haciendo la buena ciencia, para contribuir a las ciencias, y también para mostrar al mundo que la Iglesia apoya a las ciencias. la razón teológica: consecuencia del cristianismo Ahora hablaré de las raíces teológicas de la armonía entre la fe y la ciencia que ha caracterizado la mayor parte de la historia del cristianismo. Es decir, ¿Qué hay en la fe cristiana que motive a la Iglesia a fundar y a promover instituciones educativas, incluso el Observatorio Vaticano, y otras obras (de caridad)? Empiezo con una pregunta muy básica y directa, tomada del Catecismo de Baltimore, basada en el Catecismo Romano (o Tridentino), “¿Para qué te creó Dios?” La respuesta que da es: “Dios me hizo para conocerlo, amarlo y servirlo en esta vida y verlo y gozarlo por siempre en la otra”.6 Similar a lo que dice el catecismo es el “Principio y Fundamento” (n. 23) de los Ejercicios Espirituales de san Ignacio de Loyola: El hombre es creado para alabar, hacer reverencia y servir a Dios nuestro Señor, y mediante esto salvar su alma; y las otras cosas sobre la faz de la tierra son creadas para el hombre y para que le ayuden a conseguir el fin para el que es creado.7 Es decir, para hallar a Dios en todo. Estas dos declaraciones tienen un sentido semejante. De una manera u otra, se trata de la razón de nuestra existencia, el sentido de la vida para una persona de fe. Las dos tienen, seguidos, los principios subyacentes: 1) la persona es llamada a involucrarse con y envolverse en este mundo, esta vida, en preparación para la otra vida; 2) haciendo esto, la persona es cambiada y formada en su búsqueda de la verdad y del bien, logra la felicidad, el amor (Dios); 3) la persona es parte de una realidad interconectada, parte del todo; y, 4) el individuo es importante. El ámbito del cristianismo motiva a la persona a hacer las grandes preguntas de la vida (“¿Por qué hay algo en vez de nada?”; “¿Al fin, qué significa todo?”; “¿Cuál es mi propósito de vida?”; “¿Cuál es mi relación con los demás?”). También motiva a la persona a asombrarse y a 6 A Catechism of Christian Doctine, Prepared and Enjoined by Order of the Third Council of Baltimore, No. 1, Q.6 7 Ignacio Loyola, Ejercicios Espirituales, n. 23.

RkJQdWJsaXNoZXIy Mjg1NTM0OA==