Actas XI Católicos y Vida Pública | La propuesta cristiana ante los desafíos de un mundo en cambio

165 la propuesta cristiana ante los desafíos de un mundo en cambio relación entre ciencia y cristianismo están opuestos; son complementarios. La gracia no anula ni destruye la naturaleza; más bien, la gracia eleva la naturaleza y la perfecciona. Este principio es una de las marcas de la teología y filosofía de san Tomás de Aquino y su Summa Theologiae: “cum enim gratia non tollit naturam, sed perficit”.9 En cambio la naturaleza coopera con la gracia; la gracia supone la naturaleza. Desde el punto de vista de la fe, esto es lo que hace la ciencia posible, porque lo que hace no está opuesto intrínsecamente a la gracia, a lo que es divino. Es decir que la ciencia y la religión pueden existir en armonía como la naturaleza y la gracia pueden estar en armonía, respectivamente. En segundo lugar, otra consecuencia de esta vista encarnacional procede del Logos (en griego, ). De origen clásico y visto por medio del cristianismo, el Logos (el Verbo), el cual es la inteligibilidad, la razón, la medida de Dios, el medio por quien el Dios Padre es comprendido, por el cual todas las cosas fueron y son creadas, hace que todo lo demás pueda ser entendido, sea razonable. Otra vez, oímos en el Evangelio de San Juan: En el principio existía el Verbo, y el Verbo estaba junto a Dios, y el Verbo era Dios. Él estaba en el principio junto a Dios. Por medio de él se hizo todo, y sin él no se hizo nada de cuanto se ha hecho. En él estaba la vida, y la vida era la luz de los hombres. (Biblia, Evangelio de S. Juan, 1:1-3) Todo lo que fue hecho por medio del Verbo (el Logos) de Dios muestra en sí mismo la razonabilidad de Dios (el Logos) y, por consiguiente, puede ser entendido. El universo creado tiene sentido (es lógico, es racional) porque fue hecho por un Dios, quien es la fuente de la razón, el cual es racional. El universo refleja algo de su Creador. Además, los seres humanos, siendo seres racionales (en imagen de Dios), pueden entender un universo racional. Un Dios racional crea un universo racional que puede ser entendido por seres racionales. El hecho de que haya un universo que tenga leyes de ciencia que los seres racionales puedan percibir significa y muestra que este universo puede ser entendido. Además, la fe y la ciencia utilizan la razón para entender. En tercer lugar, los seres racionales querrán y buscarán entender este universo razonable en lo que se llama la búsqueda de la verdad, un aspecto formativo de lo que define un ser humano, 9 “cum enim gratia non tollit naturam, sed perficit” (la gracia no anula la naturaleza, más bien la perfecciona). Summa Theologiae, I, I, 8 ad 2

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