Actas XI Católicos y Vida Pública | La propuesta cristiana ante los desafíos de un mundo en cambio

39 la propuesta cristiana ante los desafíos de un mundo en cambio de los diversos grupos o sectores de esta ciudad. ¿Cómo es posible, por ejemplo, que para ciertos sectores de la ciudad la legalización del aborto sea una cuestión de derecho y dignidad humanos, mientras que para otro sector la ilegalización del aborto sea una cuestión de derecho y dignidad humanos? ¿O que para cierto sector de la ciudad la educación gratuita sea una cuestión de derecho y dignidad humanos, mientras que para otro sector no exista tal derecho humano, de modo que una educación no gratuita ni viole ni ultraje derecho o dignidad humana alguno? ¿Cómo se puede estar tan diametralmente opuesto en cuestiones tan fundamentales como la vida y la muerte del ser humano, el sentido de la existencia humana, y el florecimiento humano? Respuesta: visiones incompatibles del ser humano. Añadamos una última característica a esta ciudad hipotética: además de una fragmentación en la visión del ser humano, en Antropos no hay un método o criterio establecido para adjudicar la veracidad de las visiones antropológicas rivales y encontradas. Unos afirman que no existe tal cosa como “una antropología correcta,” por lo cual es, o el individuo o la sociedad, lo que establece cuál es la correcta (qué es el ser humano); otros insisten en que, aun si existiese una antropología verdadera, no sería posible dar con un criterio objetivo que permitiera adjudicar tal hecho; otros sostienen que sí existen antropologías verdaderas, pero no coinciden en cuál es verdadera y cuál es falsa, ni cuál sería el criterio que nos permitiría decidir objetiva y racionalmente. Llamémosle a este fenómeno fragmentación epistemológica. No existe un criterio establecido y compartido por los ciudadanos o los distintos sectores de la ciudad que les permita decidir entre antropologías rivales, para así dar con una antropología correcta (si alguna) y poder saber cuál (si alguna) debería formar la base o el fundamento de la vida individual y social de la misma. Lo que existen son criterios epistemológicos divergentes y no compartidos, cada uno determinando de manera diversa qué constituye una adjudicación válida entre visiones rivales. Para un sector de Antropos, el único criterio válido es la revelación divina; para otro sector, es la pura razón humana, desvestida de cualquier influencia o autoridad religiosa; para otros, es la autonomía del individuo; para otros, es el sentir o las preferencias del colectivo; para otros, no existe ningún criterio válido pues todo es cuestión de interpretación y de mecanismos de poder, etc. Consecuentemente, las discusiones ético-antropológicas parecen ser necesariamente interminables e irresolubles. humano, demasiado humano. en defensa de la antopología filosófica

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