80 actas del xi congreso católicos y vida pública fundamental de libertad religiosa del individuo y de las comunidades. Esa crítica debe estar siempre presidida por un clima de respeto y tolerancia hacia las ideas de los demás. Intentar silenciar o modular el discurso religioso como consecuencia de determinados convencionalismos sociales o en función de valores defendidos por determinados grupos podría terminar expulsando el mensaje religioso del espacio público, limitando, de esta manera el pleno ejercicio de este derecho fundamental a los individuos y a los grupos religiosos de los que forma parte. Y es que la verdad ha de ser defendida por la ética para que a su vez pueda convertirse en garante de la libertad, de los derechos fundamentales y de la dignidad de la persona.
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