Actas XII Católicos y Vida Pública |Organizar la esperanza para la comunión, la participación y la misión

118 actas del xii congreso católicos y vida pública Señora un 25 de octubre de 1947, y duró medio minuto. El maestro contemplativo al fin pudo comprender «lo que quieren decir san Bernardo y san Juan de la Cruz cuando hablan del “Amor Puro”»7 (Merton 1996, 127): Qué diferente de descansar en la paz de Dios que llevas en tu interior. No descansas porque ya no eres. Cuando descansas, todas […] las modalidades del ser sobre las que sustentas tu propia existencia, […] son laboriosas y monótonas y arduas y pesadas y saben a la esclavitud de Egipto comparadas con ese vacío y esa libertad por cuya puerta entré durante ese medio minuto…¿Qué puedo decir sobre ello? No me dejen construir más murallas en torno a [la experiencia], no vaya a ser que me encierre fuera de ella del todo8. Se pregunta Merton si la gracia sobrenatural se le habría de repetir, pues ya no desea nada que no sea este puro amor de Dios, «que eres Tú amándote a Ti mismo […] en todas mis facultades, de manera que las dejas vacías y perdidas y finiquitadas de una vez por todas […]»9. Todo le parece “tosco y laborioso y miserable y barato y vil en comparación con la pureza de ese amor”10. Al día siguiente Merton registra en su diario la desdicha que le produce el regreso abrupto al plano físico: Octubre 26, 1947. Aquello duró medio minuto. Heu recidere in mea compellor! (¡Ay! ¡Tener que replegarme en mí mismo una vez más!) Sufrir la indignidad de ser un miembro de la raza humana —es que se siente como una indignidad. Claro que podría argumentar que es un privilegio, pero cualquier argumento lo que hace es darme dolor de cabeza11. La afasia y las frases entrecortadas y anhelantes del contemplativo, junto al dolor de replegarse de regreso al cuerpo, hacen de su testimonio 7 Traduzco al español de la versión original inglesa de Merton. 8 Merton 1996: 127. 9 Merton 1996: 128. 10 Ibid. 11 Merton 1996: 128.

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