23 la propuesta cristiana ante los desafíos de un mundo en cambio Algunas cuestiones últimas que solo planteo que creo tienen que ver con “predicar persuasivamente la belleza del cristianismo”. La primera es la cuestión de la verdad, siempre compleja. Cada vez me interpela más lo que Benedicto XVI dijo a quienes participamos en el Sínodo diocesano de Madrid durante una audiencia a los participantes: “el primer deber de la caridad es comunicar la verdad”. Una frase, de esas que parece que se cuelan, así como así, pero que después marcan un tiempo. Cristo vino al mundo como testigo de la verdad. Quizá sea el momento de reflexionar, en relación con el testimonio de la verdad, sobre la parresía. Parresía como medio para generar confianza. Como nos recuerda el jesuita Enrico Cattaneo en un texto reciente de La Civiltà Cattolica, [...] el filósofo Michel Foucault define la parrēsía como “franqueza, apertura de corazón, apertura de palabra, apertura de lenguaje, libertad de palabra”. Pero no se trata de decir lo que se quiere de la forma que se quiere, porque la parrēsía es por naturaleza una actitud ética, en cuanto aquello que se tiene que decir se dice “porque es necesario, porque es útil, porque es verdadero”. Por tanto, la parrēsía está ligada a la verdad y al bien, y ello excluye de ella la calumnia, la difamación, la desinformación, mientras que sí se admite la sátira. Segunda, quizá el problema de comunicación del pensamiento cristiano no lo es de comunicación, ni siquiera de información, sino de cultura y de pensamiento, de la carencia de grupos de acción y de pensamiento que ejerzan un liderazgo en la sociedad, y que trasparenten ejemplaridad. Y hablando de comunicación y liderazgo por ejemplaridad, un principio básico de la gestión del liderazgo afirma que no se puede comunicar bien si no se dirige bien. El liderazgo implica serenidad, planificación, cercanía, carisma. Persuadir implica trasparencia, claridad, confianza. La Buena Nueva de la esperanza no es una solución mágica a los problemas de una sociedad desesperanzada, espiritual y culturalmente. Para muchos la crisis interna de la Iglesia, la crisis del cristianismo es tan honda que solo una nueva evangelización puede ofrecer un futuro y esperanza a una sociedad para que no experimente “una derrota irremediable”. anatomía de la esperanza, antropología de la esperanza
RkJQdWJsaXNoZXIy NzUzNTA=